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Rivarola: "La última vez que charlamos andábamos en 60 despidos y hoy estamos en 85"

El secretario general del Centro de Empleados de Comercio confirmó nuevos despidos en La Anónima y encabezó una movilización que terminó en una reunión con la empresa. Habló de retracción de ventas, trabajo no registrado y la dependencia del comercio local del sector fabril.

Rivarola: "La última vez que charlamos andábamos en 60 despidos y hoy estamos en 85"

El secretario general del Centro de Empleados de Comercio confirmó nuevos despidos en La Anónima y encabezó una movilización que terminó en una reunión con la empresa. Habló de retracción de ventas, trabajo no registrado y la dependencia del comercio local del sector fabril.

Empleados de Comercio de Río Grande protagonizaron una movilización este martes en reclamo por nuevos despidos en supermercados La Anónima. La protesta arrancó en la sucursal conocida como La Anónima de la Rotonda y luego se trasladó al centro, donde el gremio consiguió una reunión con las autoridades de la empresa.

En diálogo con Guillermo Lacaze, el secretario general del Centro de Empleados de Comercio (CEC), Daniel Rivarola, confirmó que esta semana se comunicaron cuatro despidos en sucursales de Río Grande y uno en Tolhuin: "nos encontramos con cuatro despidos en la ciudad de Río Grande y un despido en la ciudad de Tolhuin, todos de las sucursales de La Anónima". Contó además que las notificaciones comenzaron el martes a partir de las 13 horas, "en virtud de que se les comunicaba en el lugar de trabajo o al momento de ingresar o al momento de salir", incluso antes de la llegada de los telegramas correspondientes.

El dirigente remarcó que, aunque cinco desvinculaciones puedan parecer un número reducido, forman parte de un proceso continuo: "parece poquito, ya habían echado tres en el mes de marzo sin reponer a los trabajadores". A partir de la movilización, "hoy hubo una reunión del cuerpo de delegados con el secretario gremial y el gerente zonal", en la sucursal de Belgrano y San Martín.

El conflicto por los supervisores en el piso de venta

Durante ese encuentro también se planteó un reclamo puntual. Rivarola explicó que la empresa "va evaluando semanalmente un promedio... que es el promedio de tickets, clientes y mercadería vendida, que te da cuántas personas necesitás para esa proyección, y siempre le sobra gente". El gremio cuestionó que, para no reducir esa proyección, la compañía sumara a supervisores y jefes de venta a la atención al público: "no me cuenten más a los supervisores ni a los jefes de venta, porque me está sumando gente atendiendo al público, cuando en realidad su tarea normal y habitual no es esta". La discusión generó "un pequeño conflicto ahí", y quedó pendiente una charla con el regional de la empresa la semana próxima.

Números que no cierran y posibles nuevos despidos

La preocupación del gremio es que las desvinculaciones no terminen con las ya conocidas. "Nos dieron a entender que hay posibilidad de que no sean solamente tres, en virtud de la gran retracción en las ventas que está teniendo", explicó Rivarola.

Durante la entrevista, Lacaze planteó una comparación entre el supermercado y otro negocio de la compañía, la exportación de carne, al que calificó como "floreciente y muy rentable". Rivarola no confirmó ni desmintió ese dato puntual, pero aclaró que "cada sucursal también se maneja en forma independiente, cada una tiene su inventario, sus gastos y compras, sus mermas, y eso es donde van ajustando sucursal por sucursal".

"Cada día se hace más cuesta arriba"

Rivarola diferenció el escenario actual de otros conflictos laborales: "la relación siempre es cordial, el diálogo siempre se da", explicó sobre el vínculo con los supermercados. Pero remarcó que hoy los despidos no responden a reemplazos ni conflictos individuales, sino a establecimientos que directamente reducen personal ante la falta de actividad: "no le podés achacar hasta cuánto tiempo tiene que aguantar a los trabajadores cuando no vendés como unidad comercial". Y agregó que lo mismo pasa en los comercios chicos: "en el kiosco de la esquina, cómo le decís, flaco, pero no ve que no entra ni el gato a comprarme, cómo querés que sostenga al empleado".

"La falta de ventas, la falta de trabajo externo, que vengan clientes a comprar, hace cada día más cuesta arriba", describió.

De 60 a 85 despidos en poco tiempo

Uno de los datos más preocupantes surgió al analizar la evolución general del empleo mercantil: "la última vez que charlamos creo que andábamos en los 60 despidos y hoy estamos en los 85, y no pasó mucho tiempo", señaló Rivarola.

A eso se suma el crecimiento del trabajo no registrado. El gremio detectó recientemente un establecimiento con cinco trabajadores en negro: "eso te hace pensar si hace falta más responsabilidad de los patrones blanqueando a la gente, si en realidad no lo blanquean porque no quieren o no pueden". Rivarola planteó además que los negocios con empleados registrados compiten en desventaja frente a puntos de venta que no afrontan la misma estructura de costos: "el negocio que tiene trabajadores en relación de dependencia compite con esto de la diversidad de artículos, de lugares que empiezan a vender la misma mercadería pero sin la estructura comercial que tienen los comercios normales y habituales".

El dirigente también señaló que las herramientas que antes permitían sostener el empleo en momentos de crisis prácticamente desaparecieron: "nosotros seguimos hasta lo último tratando de sostener el empleo", afirmó, pero advirtió que hoy "sacan y ponen a alguien en negro o cambian de razón social para dejar las deudas colgadas en algún ganchito y arrancan con una razón social nueva". "Está muy complicado el sector comercial de Río Grande, muy complicado", resumió.

La dependencia del sector fabril

Rivarola sostuvo que la crisis comercial no puede separarse de lo que ocurre con la industria fueguina: "cada puesto que se pierde en la electrónica es alguien que deja de consumir, pero que además lo poco que tenía lo retrae, porque no sabe cuándo va a volver a conseguir trabajo".

El dirigente extendió ese análisis a los sectores metalúrgico, textil y petrolero, y marcó una diferencia con Ushuaia: "Ushuaia tiene todavía esta posibilidad de tener ventas comerciales en virtud del turismo, a pesar de que la Cámara de Ushuaia siempre se encarga de decir que están muy mal o peor que nosotros, pero más o menos se sostiene acá. Somos netamente dependientes del sector fabril, y hablo metalúrgico, textil —que casi está extinguido— y el petróleo con sus conflictos", sostuvo.

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