
Rivarola: "No hay salarios nuevos y los que quedan no alcanzan": la crisis del comercio en Río Grande
El secretario general del Centro de Empleados de Comercio advirtió que el sector acumula más de 40 despidos en el primer trimestre y que el empleo no registrado crece de forma alarmante.
El secretario general del Centro de Empleados de Comercio, Daniel Rivarola, describió un panorama crítico para el sector en Río Grande: caída sostenida de ventas, despidos en aumento y un creciente índice de empleo no registrado que enciende las alarmas del gremio.
En diálogo con FM La Isla, Rivarola fue directo: "La preocupación es muy grande. No hay generación de salarios nuevos, nos estamos quedando sin los salarios viejos y los que quedan en plaza no se actualizan de una manera que sirva para que el compañero siga consumiendo".
Los números del trimestre
El gremio registró 42 o 43 despidos en lo que va del primer trimestre de 2025, un ritmo que proyectado a los 12 meses equivaldría a los 140 o 150 despidos registrados durante todo el año pasado — y sin contar los 380 del año anterior. "El comercio está chico, empieza a despedir, no puede sostener el empleo porque no tiene las ventas", resumió.
El empleo en negro, una alarma creciente
Uno de los puntos más preocupantes que señaló Rivarola fue el aumento del trabajo no registrado, especialmente en el sector de alimentos — el único rubro con movimiento sostenido. "Hoy enganchás un negocio con 5 empleados y de los 5, tres están sin registro. Lo estamos viendo de a poco", advirtió.
El gremio salió a recorrer la ciudad para informar a los trabajadores sobre sus derechos. "Entre ayer y hoy terminamos una volanteada en absolutamente toda la ciudad, mano a mano con los empleados de comercio, donde informamos la situación y les explicamos que denuncien si están en negro", contó. Sin embargo, reconoció la paradoja: "El que denuncia que está en negro corre todos los riesgos del mundo. Esta misma discusión la tenemos hace 30 años".
El supermercado como espejo de la crisis
Rivarola utilizó una imagen cotidiana para ilustrar la caída del consumo: el chango vacío. "Uno se para en la puerta del supermercado y no hay nadie que salga con el chango lleno, cosa que era una postal, principalmente a principios de mes. Hoy van cuatro o cinco cositas casi vacío", describió.
La señal se replica hacia adentro de los locales: menos cajas abiertas, menos reposición en góndolas, menos personal. "En el supermercadismo el mes pasado hubo siete personas de planta con antigüedad. En el período vacacional casi no hubo reemplazos porque no hay ese consumo, no hay esa reposición", detalló.
El abandono político
Rivarola también apuntó a la falta de interés del arco político ante la situación del sector. "Desde el ámbito político no hay acercamiento que diga '¿cómo están, qué podemos hacer?'. Nada, de ningún ámbito", denunció. Y cerró con un diagnóstico que combina resignación y advertencia: "Seguimos informando que nuestro sector está mal para que el pueblo sepa. Y mientras tanto, seguimos cuidando el corral".