
River desperdició su chance de clasificación ante Monterrey
El Millonario dominó el encuentro y tuvo las oportunidades más claras, pero no pudo concretar. Ahora deberá definir su pase a octavos frente a Inter en un partido clave.
River Plate dejó escapar una valiosa oportunidad de asegurar su pase a los octavos de final del Mundial de Clubes al empatar sin goles frente a Monterrey en un encuentro en el que demostró superioridad pero no logró traducirla en el marcador. Con un desempeño que mereció más, el equipo argentino generó situaciones claras, especialmente en el segundo tiempo, pero la falta de puntería y las atajadas de Andrada lo condenaron a la igualdad. Ahora, deberá buscar al menos un empate con goles ante Inter el próximo miércoles para avanzar en la competencia.
Desde el inicio, ambos equipos asumieron la responsabilidad que implicaba el partido: un triunfo significaba un paso casi definitivo hacia la siguiente fase, mientras que una derrota complicaría seriamente las aspiraciones. Por eso, el desarrollo inicial fue cauteloso, con más estudio que riesgo. Monterrey intentó imponer su juego con salidas desde el fondo, aunque sin demasiada claridad, mientras que River optó por esperar y presionar en momentos puntuales, sin lograr generar peligro en los primeros minutos.
La primera mitad transcurrió con escasas emociones en las áreas. El arquero Armani tuvo que intervenir ante un remate lejano de Canales, mientras que Andrada respondió con seguridad ante un tiro libre de Mastantuono. Sin embargo, en los minutos finales de la etapa inicial, River encontró su ritmo y comenzó a dominar. Con mayor posesión y llegadas, acorraló a Monterrey y creó tres ocasiones contundentes: un remate de Galoppo bloqueado por Ocampos, un cabezazo de Martínez Quarta que rozó el arco y un disparo de Mastantuono desviado por la defensa.
El equipo de Marcelo Gallardo mantuvo esa actitud ofensiva en el complemento, incrementando la presión sobre el arco rival. Mastantuono se convirtió en una pesadilla para Andrada, probando suerte en varias ocasiones con remates potentes y precisos. Por su parte, Monterrey contribuyó a su propia complicación con errores al tratar de salir jugando, regalando pelotas que River no supo capitalizar del todo.
El momento más claro llegó cuando Andrada voló para rechazar un zurdazo colocado de Mastantuono, tras una brillante jugada individual de Colidio. Pero la gran chance fue para Borja, quien, en dos ocasiones, se encontró cara a cara con el arquero mexicano y no pudo batirlo. Esas fallas resultaron decisivas y dejaron un sabor amargo en el Millonario, que ahora deberá resolver todo en una última jornada llena de incertidumbre.
Con este resultado, la suerte de River queda en suspenso. El equipo sabe que depende de sí mismo, pero también es consciente de que dejó ir una gran posibilidad de cerrar su clasificación anticipadamente. El miércoles, en un partido que promete emociones, tendrá que demostrar mayor eficacia para no lamentar nuevas oportunidades perdidas.