
Scotto: "Hoy el transporte, sin ninguna duda, está trabajando a pérdida"
El contador y despachante de aduana especializado en transporte y logística describió el impacto de la apertura de importaciones sobre el sector: ajuste de costos, unidades paradas, tarifas que ya no cubren la amortización y una "tormenta perfecta" que golpeó con fuerza a la industria textil.
El transporte y la logística fueguina atraviesan una de las etapas más complejas de los últimos años. En diálogo con Guillermo Lacaze en FM La Isla, el contador y despachante de aduana Roberto Scotto aseguró que la actividad ya opera con pérdidas y advirtió que el deterioro de la industria provincial terminó impactando de lleno sobre un sector que depende, en gran medida, del movimiento de la producción fueguina. A su entender, la combinación de apertura de importaciones, caída del consumo y pérdida de competitividad conformó una "tormenta perfecta" cuyo efecto continúa profundizándose.
Una crisis atada a la industria
"Sin ninguna duda es una situación compleja, es una situación de crisis", afirmó Scotto al analizar el presente del transporte fueguino. Explicó que la actividad históricamente estuvo sostenida por el volumen de carga que generaban las industrias electrónica y textil, pero que ese escenario cambió a partir de las medidas económicas implementadas por el Gobierno nacional. "El transporte de Tierra del Fuego a través de sus empresas electrónicas y textiles sumaba un volumen muy importante. Esto se vio afectado por las medidas del Gobierno", señaló.
Ese cambio obligó a las empresas a revisar costos, renegociar contratos y dejar parte de sus unidades fuera de servicio. Aunque aclaró que todavía no fue necesario desprenderse de camiones o infraestructura, advirtió que ese escenario está cada vez más cerca. "No creo que las empresas de transporte hayan tenido que salir a vender material e infraestructura todavía, pero es un escenario muy cercano", sostuvo.
La industria textil, la más golpeada
Para Scotto, la industria textil fue la primera en sentir con toda su fuerza las consecuencias del nuevo contexto económico. Recordó que el sector prácticamente trasladó su actividad fuera de la provincia, modificando por completo la dinámica del transporte.
"Hemos hecho prácticamente la mudanza de las textiles llevándolas al continente. Llevábamos insumos y traíamos producto terminado, y ahora se invirtió por completo ese flujo", describió al referirse al traslado de plantas y a la pérdida de movimiento que eso generó para las empresas de logística.
La "tormenta perfecta"
Durante la entrevista, Scotto retomó una definición que ya había utilizado en una conversación anterior con FM La Isla para describir el escenario que enfrenta Tierra del Fuego. A su entender, la provincia atraviesa una "tormenta perfecta" en la que confluyen la baja de aranceles de importación, un mercado interno deprimido, la reducción de las ventajas del régimen de promoción industrial y un tipo de cambio que favorece las importaciones.
"Todo esto a Tierra del Fuego le cae muy mal", resumió. A ese panorama sumó la ausencia de inversiones productivas, al considerar que hoy resulta más conveniente importar productos terminados que instalar nuevas líneas de producción en el país. También cuestionó el rumbo de la política económica nacional y sostuvo que el impulso oficial se concentra en los sectores energético, agropecuario y minero, mientras el resto de la economía atraviesa una etapa de retracción. "Los demás han sido dejados de lado", afirmó, al remarcar que esos sectores generan una cantidad de empleo muy inferior a la que históricamente aportó la industria manufacturera.
Transporte trabajando a pérdida
Al describir la situación actual del sector, Scotto fue categórico. "Hoy el transporte, sin ninguna duda, está trabajando a pérdida", aseguró. Explicó que muchas empresas ya ni siquiera incorporan el costo de amortización de sus unidades al calcular las tarifas porque, de hacerlo, quedarían fuera del mercado. A ello se suma la fuerte dependencia que tiene Tierra del Fuego del transporte terrestre, responsable de movilizar entre el 90% y el 95% de la carga que ingresa y sale de la provincia, mientras las industrias presionan por tarifas cada vez más bajas para poder sostener su actividad.
Otro de los aspectos que mencionó fue la importante inversión que realizaron varias empresas fueguinas para incorporar unidades Bitrem con el objetivo de mejorar la eficiencia del transporte. Sin embargo, sostuvo que esa apuesta no logró traducirse en una mejora económica porque la actividad no permite recuperar los costos. "Las industrias no están en situación de pagar lo que realmente habría que pagar. Por lo tanto, todo es un escenario gris", afirmó.
Repuestos caros y rutas deterioradas
Scotto señaló que el aumento del costo de los repuestos y el estado de las rutas nacionales son otros dos factores que continúan elevando los costos operativos del transporte. "Las rutas están mal, mal en serio. Están destruidas", aseguró, al tiempo que describió las dificultades que enfrentan diariamente los transportistas que recorren la Patagonia y el rechazo que genera el paso de camiones en algunas localidades debido al deterioro de la infraestructura vial.
Pese a ese escenario, aseguró que el sector continúa intentando sostener la actividad, aunque reconoció que el panorama es cada vez más complejo y que el deterioro no se detiene. "El deterioro es general y lo peor que tiene es que es sistemático. Se va dando de manera continua", concluyó.