
“Si nos van a echar, que nos echen”: la angustia de los operarios de Aires del Sur
El delegado de la UOM describió el clima de incertidumbre que atraviesan 140 trabajadores sin garantías de continuidad ni cobro.
Un total de 140 trabajadores de Aires del Sur atraviesan una situación de fuerte incertidumbre tras la paralización de la planta y el dictado de la conciliación obligatoria. Así lo confirmó José López, delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), quien detalló que la audiencia entre las partes fue convocada para este miércoles al mediodía en el Ministerio de Trabajo.
En diálogo con Guillermo Lacaze, López explicó que la conciliación es por 15 días, aunque la citación formal se produjo a pocas horas de la permanencia de los operarios en la fábrica. “La sensación es tal cual lo decís vos”, sostuvo al describir el clima interno, marcado por la angustia y la incertidumbre.
El delegado reconoció que algunos trabajadores incluso plantean que, si la empresa va a despedir, prefieren que lo haga cuanto antes para poder buscar otro empleo. “Suena cruel decir ‘que me echen’, pero es la incertidumbre”, expresó, al explicar que muchos no pueden comprometerse con otro trabajo sin saber si serán convocados nuevamente a la planta.
La empresa se encuentra concursada, lo que implica que una eventual indemnización podría reducirse al 50%. Según detalló López, la nueva gerencia planteó como alternativa fabricar 4.000 equipos que permanecen retenidos en Buenos Aires, venderlos y con esa recaudación saldar deudas y pagar salarios.
Sin embargo, el delegado advirtió que el esquema carece de certezas. “Primero tienen que entrar a la provincia, segundo fabricarlos, tercero que entren a la venta y que se vendan, y después pagarnos a nosotros”, explicó. Además, señaló que el proceso logístico podría demorar al menos 90 días y que no hay garantías de cobro, dado el estado concursal de la firma.
A la complejidad financiera se suma un problema técnico: la planta aún no completó la adecuación para trabajar con la nueva normativa de refrigerantes. “Somos la única planta que todavía no tiene el proyecto finalizado para cargar equipos con nueva refrigeración”, indicó, lo que limita aún más las posibilidades productivas inmediatas.
En total, son 140 operarios afectados, de los cuales 113 pertenecen a la UOM y el resto a otros convenios y fuera de convenio. López precisó que cerca del 50% de los trabajadores alquila, lo que agrava el escenario. “Tenemos compañeros que dentro de muy poco van a quedar en situación de calle con hijos”, advirtió.
Según relató, la empresa arregló únicamente con 30 administrativos en Buenos Aires, quienes percibieron un 80% del sueldo, mientras que el personal de Río Grande continúa vinculado pero sin respuestas concretas. “Estamos totalmente a la deriva”, afirmó.
En el plano personal, López contó que está casado y tiene dos hijos, aunque remarcó que su prioridad es representar a todos sus compañeros. “Es muy difícil como papá tener que explicarle a tu hijo que no sabés si vas a poder pagar los útiles o el alquiler”, expresó.
El cuerpo de delegados aseguró que vienen gestionando reuniones en el Ministerio desde hace semanas y que golpearon “todas las puertas posibles”, incluyendo partidos políticos y dirigentes. La urgencia, subrayó, es evitar que las familias queden sin vivienda.
La audiencia en el Ministerio de Trabajo abrirá una instancia de negociación por 15 días. Mientras tanto, los trabajadores esperan definiciones que les permitan recuperar la producción o, en su defecto, tener certezas sobre su futuro laboral.