
Tensión en Medio Oriente dispara el precio del petróleo y sacude los mercados globales
El crudo Brent superó los 79 dólares por barril ante el temor de un desabastecimiento, mientras la escalada bélica entre Israel e Irán genera incertidumbre financiera.
Los valores del petróleo experimentaron un marcado incremento durante la jornada del jueves, con el Brent alcanzando su mayor cotización desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. La creciente hostilidad entre Israel e Irán, sumada a la posibilidad de una intervención estadounidense, avivó los recelos sobre la estabilidad del suministro energético a nivel mundial.
El crudo de referencia europea tocó un pico intradía de 79,04 dólares, con un alza del 3%, aunque finalmente cerró con una revalorización del 2%, situándose en 78,24 dólares. Este repunte refleja la volatilidad que domina los mercados desde que comenzaron los ataques israelíes contra objetivos iraníes, incluyendo instalaciones nucleares y figuras clave del régimen.
Inquietud por el estrecho de Ormuz
El conflicto, que ya cumple una semana, ha intensificado los temores de que Teherán opte por bloquear el estratégico estrecho de Ormuz, ruta crítica por donde transita cerca del 20% del petróleo global. Aunque analistas consideran este escenario poco probable, su sola posibilidad introduce un factor de riesgo que mantiene en vilo a los inversores.
"El fantasma de un cierre en Ormuz genera dudas sobre el flujo de crudo", señaló Paula Esteban, especialista en mercados. Por su parte, Araceli de Frutos, asesora de Alhaja Inversiones, subrayó que el devenir de los precios dependerá de la evolución del conflicto: "Si se evita el cierre del estrecho, la OPEP podría compensar eventuales interrupciones, llevando el barril a un rango de 65 a 68 dólares".
Efecto dominó en las bolsas
La escalada militar ha impactado severamente en los mercados financieros. Las principales plazas europeas cerraron en rojo, con pérdidas que oscilaron entre el 0,58% en Londres y el 1,34% en París. En Asia, los índices de Hong Kong y Tokio cayeron un 2% y 1%, respectivamente, mientras Wall Street permaneció cerrado por el feriado del Juneteenth.
La Reserva Federal, tras mantener las tasas sin cambios, alertó sobre los riesgos inflacionarios derivados de la política arancelaria de Donald Trump. Jerome Powell, titular de la Fed, reconoció la solidez de la economía estadounidense pero advirtió que los aranceles podrían frenar el crecimiento.
Medidas en Europa ante la incertidumbre
Los bancos centrales europeos también reaccionaron ante el clima de inestabilidad. Suiza recortó sus tasas al 0% para contener la apreciación del franco, mientras Noruega sorprendió con una rebaja inesperada, citando un entorno "más incierto de lo habitual". El Banco de Inglaterra, aunque mantuvo su tasa en 4,25%, dejó entrever futuras reducciones ante la desaceleración económica.
"El mundo es altamente impredecible", admitió Andrew Bailey, gobernador del BoE, resumiendo el sentir de un mercado que mira con preocupación hacia Medio Oriente. Mientras tanto, las petroleras como TotalEnergies y BP aprovecharon el rally de los precios, registrando alzas del 2,1% y 1,4%, respectivamente.
La combinación de tensiones geopolíticas, restricciones comerciales y señales económicas contradictorias perfila un escenario complejo, donde el petróleo se consolida como termómetro de la incertidumbre global.