
Terra Ignis apuesta a la sustentabilidad: empleo, remediación ambiental y un nuevo negocio para la provincia
El vicepresidente de la empresa y el asesor de política ambiental explicaron en FM La Isla los pilares del modelo que acompaña la transición hidrocarburífera
La jornada del martes en FM La Isla no terminó con la firma del contrato de operación entre Terra Ignis y Velitec. En el mismo estudio, Pablo Carreras Meyer, vicepresidente de Terra Ignis, y Sergio Federovisky, asesor de política ambiental de la empresa, completaron el panorama de lo que implica esta transición para Tierra del Fuego: empleo, inversión, remediación de décadas de pasivos ambientales y la construcción de una infraestructura que la provincia nunca tuvo.
El eje laboral: sostener y crecer
Para Carreras Meyer, el objetivo central de todo el proceso que llevó a la conformación de esta nueva estructura es claro: "El principal objetivo es, en primer lugar, preservar la actividad, darle condiciones de sostenibilidad a la actividad hidrocarburífera y preservar los puestos de trabajo en la máxima expresión posible, pero entendiendo que ello requiere darle condiciones de sostenibilidad y de rentabilidad básica a la actividad".
La hoja de ruta que describió contempla dos etapas bien definidas. La primera, una reorganización operativa del área heredada de YPF —que venía funcionando en déficit producto de años de desinversión— con pequeñas inversiones de infraestructura que mejoren la eficiencia. La segunda, un programa de workover y pooling, dos tipos de intervención sobre pozos en operación que permiten optimizar su rendimiento, aumentar la producción y alargar la vida útil del yacimiento. "Son tareas que mejoran el rendimiento y alargan la vida útil del yacimiento y te mejoran la curva de producción", sintetizó.
Una decisión política que marcó la diferencia
Federovisky fue tajante al situar el proceso en perspectiva: Tierra del Fuego hizo algo que ninguna otra provincia hizo ante la salida de YPF. "El gobernador Melella se plantó diciéndole a YPF que está todo muy bien en la cesión de los activos, pero acá hay una historia ambiental lesiva para la provincia de la que alguien se tiene que hacer cargo, y quien se tiene que hacer cargo es quien la provocó". Esa posición derivó en una compensación concreta por parte de YPF en el marco de la negociación.
El diagnóstico de Federovisky sobre cómo funcionó históricamente la industria petrolera en Argentina fue directo: "Tirando la basura bajo la alfombra. Si había alfombra y si no había alfombra la poníamos en una esquina. Así funcionó la industria petrolera en la Argentina". Recién en los últimos 10 o 15 años, empujada por las exigencias de casas matrices, compradores y proveedores, la industria comenzó a incorporar estándares ambientales mínimos.
El inventario de pasivos y el relleno de seguridad
Terra Ignis realizó un estudio que identificó una cantidad significativa de pasivos ambientales cualitativamente distintos: residuos, chatarra, cutting de perforación, biopilas —intentos de remediación in situ con microorganismos, a veces fallidos— y una larga lista de etcétera. La conclusión fue que el tratamiento de esos residuos no alcanza si no existe una infraestructura de disposición final, algo que la provincia nunca tuvo.
"En algún lugar hay que disponer esos residuos", explicó Federovisky. "No es un basurero a cielo abierto, no es un relleno sanitario donde va la basura convencional, es un relleno de seguridad que ofrece la garantía de que no va a permear a la napa de agua, de que no va a contaminar el entorno". El mismo modelo que, señaló, funciona en Vaca Muerta desde hace aproximadamente cinco años.
El proceso de selección del sitio está en marcha. La semana siguiente a la entrevista, un equipo llegaría a analizar dos sitios ya altamente impactados que podrían albergar ese relleno, aprovechando el proceso de remediación de esos mismos espacios. La ubicación definitiva requerirá todos los permisos correspondientes según la normativa vigente.
Un nuevo negocio para la provincia
La existencia de ese relleno de seguridad abre además una dimensión económica concreta: Terra Ignis administrará la instalación junto con el operador privado que la lleve adelante, y el servicio se cobrará. "Estamos generando una mejora del medio ambiente, estamos haciendo una reparación socioambiental y al mismo tiempo estamos generando un nuevo negocio para la empresa y obviamente indirectamente para la provincia, porque nuestro principal accionista es la provincia", subrayó Federovisky.
El impacto se extiende más allá de los pasivos de YPF: todos los residuos petroleros de otras empresas activas en la provincia también podrán ser tratados mediante este mecanismo. Y con el control adecuado del Estado, las empresas dejarán de tener excusas para no cumplir con sus obligaciones ambientales.
Terra Ignis más allá del petróleo
Carreras Meyer amplió el horizonte estratégico de la empresa. Terra Ignis se concibe como un instrumento de la política energética provincial en todas sus formas: hidrocarburos, generación eléctrica, y eventualmente energías limpias. La compañía ya intervino durante la crisis energética de Ushuaia aportando una central de generación de emergencia, y tiene en marcha una pequeña central en Tolhuin articulada con la DPE.
El hidrógeno verde también aparece en el radar, aunque como proyecto de mediano plazo. "Es un proyecto que a la empresa le interesa, que está alineada con su objetivo estratégico", señaló Carreras Meyer, aunque reconoció que la prioridad hoy está puesta en la cuestión hidrocarburífera, que era la más urgente.
La política ambiental como punto de partida
Para Federovisky, esta transición puede ser el puntapié para instalar la política ambiental como tema de agenda, incluyendo su dimensión educativa. "La política ambiental al final del día es si uno decide hacer las cosas con la convicción de que se pueden hacer de determinado modo, o elige hacerlas como se hicieron siempre", reflexionó. Y destacó que en cualquier encuesta sobre problemas importantes —no urgentes, sino importantes— la cuestión ambiental siempre aparece, especialmente entre los jóvenes: "Aparece por el cambio climático, aparece por el temor al futuro, respecto de qué va a pasar conmigo, con mis hijos, con mis nietos, cuando la situación ambiental sea aún más grave. Aparece siempre".
Responder a eso desde el Estado, concluyó, "no sólo es indispensable, sino que es elogiable".