
Tierra del Fuego llega al cine nacional con “Risa y la cabina del viento”
La película filmada en Ushuaia se estrenó en salas de todo el país. El film de Juan Cabral, con Cazzu, Diego Peretti y Joaquín Furriel, pone a la provincia en primer plano.
Desde el 16 de abril está en cartelera en salas comerciales de todo el país "Risa y la cabina del viento", el largometraje del director argentino Juan Cabral filmado íntegramente en Tierra del Fuego. La producción, que ya cuenta con premios nacionales e internacionales, pone a la provincia en el centro de la escena cinematográfica argentina.
La historia
El film narra la historia de Risa, una niña de diez años que vive en el barrio 245 Viviendas de Ushuaia y descubre una cabina telefónica fuera de servicio que le permite comunicarse con personas fallecidas. A través de ese vínculo sobrenatural, intentará hablar por última vez con su padre, a quien perdió en un incendio. La trama combina drama familiar, realismo fantástico y una columna sonora a cargo de Babasónicos, cuyo tema "Risa" le da nombre a la protagonista y al filme.
El elenco y el debut de Cazzu
La película marca el debut cinematográfico de Cazzu —Julieta Cazzuchelli— en el rol de Sara, la madre de Risa. La artista comparte pantalla con Diego Peretti, Joaquín Furriel y la joven Elena Romero en el papel protagónico. "Sumo como personaje a Tierra del Fuego porque hay algo ahí, es el fin del mundo", señaló Cazzu durante la conferencia de prensa del estreno.
Tierra del Fuego como escenario narrativo
El director Cabral había contemplado locaciones en Japón y Nueva Orleans antes de recalar en la provincia. "Pasé por Tierra del Fuego y me reclama la película", explicó. El viento, el frío y la geografía extrema no funcionan solo como decorado sino como parte integral del relato. La producción contó además con la participación de técnicos y actores fueguinos, fortaleciendo la cadena de valor del sector audiovisual local.
Reconocimientos
"Risa y la cabina del viento" obtuvo los premios a Mejor Película y Mejor Director en la 40° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, y fue reconocida como Mejor Película Juvenil en el Festival de Estocolmo.