
Tolhuin avanza en la regularización de tierras y soluciona un histórico problema vecinal
El Municipio, liderado por el intendente Daniel Harrington, logró regularizar cerca de 700 lotes en conflicto, brindando seguridad jurídica a familias y potenciando el desarrollo urbano. La Secretaría
El Municipio, liderado por el intendente Daniel Harrington, logró regularizar cerca de 700 lotes en conflicto, brindando seguridad jurídica a familias y potenciando el desarrollo urbano. La Secretaría de Gobierno, Ana Paula Cejas, detalló el proceso que incluyó mesas de trabajo, una ordenanza clave y la absorción municipal de costos iniciales.
El Municipio de Tolhuin concretó un paso histórico en la regularización de tierras, resolviendo una problemática que afectaba a cientos de familias desde hace años. Mediante un trabajo articulado entre el gobierno local y los vecinos, se logró avanzar en la mensura de cerca de 700 lotes que habían sido vendidos por desarrolladores urbanísticos sin aprobación municipal en gestiones anteriores.
La secretaria de Gobierno, Ana Paula Cejas, explicó, en diálogo con FM La Isla, que muchos de estos terrenos fueron adquiridos por habitantes de Tolhuin o de Río Grande, quienes, al no contar con títulos ni servicios básicos, enfrentaban incertidumbre jurídica y dificultades para invertir en sus propiedades. «Había familias viviendo en esos lotes, otras con construcciones avanzadas y otras que querían radicarse, pero sin certezas», destacó Cejas.
Un camino de diálogo y ordenanza clave
El proceso comenzó en 2022 con mesas de trabajo donde los vecinos expusieron sus reclamos, principalmente la falta de servicios y la imposibilidad de acceder a escrituras. La solución llegó con una ordenanza del Concejo Deliberante que facultó al Municipio a absorber los costos de la mensura y regularización, recuperando luego el gasto de manera equitativa entre los beneficiarios.
«El Municipio asumió el primer desembolso, pero luego se proyectará un recupero a través de las tasas, incorporando a estos vecinos como contribuyentes formales», explicó Cejas. La medida no solo resuelve un conflicto social, sino que fortalece las arcas municipales en un contexto económico complejo.
Reordenamiento territorial histórico
Esta acción se enmarca en un plan más amplio: bajo la gestión de Harrington, ya se regularizaron 2,000 lotes, un hito sin precedentes en la administración del suelo urbano de Tolhuin. Cejas remarcó que el objetivo es evitar la especulación y garantizar crecimiento ordenado: «Sin planificación, surgen problemas como el que resolvimos ahora: urbanizaciones ilegales, sin servicios y con familias en el limbo».
La funcionaria también hizo hincapié en la transparencia como eje. Recordó que durante gestiones anteriores –especialmente en la era de repartos de tierras bajo el gobierno de Raúl Pérez– primó la opacidad. «Hoy tenemos normativas claras, como la Ordenanza 509, que exige obligaciones a los adjudicatarios y permite al Municipio recuperar terrenos si no se cumplen», afirmó.
El desafío de los perros asilvestrados
En otro orden, Cejas se refirió a las acciones para mitigar el impacto de perros asilvestrados en zonas rurales, una preocupación del sector productivo. El Municipio sostiene campañas de castración, vacunación y chipeo, además de concientizar sobre tenencia responsable.
«La solución ética y efectiva es controlar la población canina con esterilizaciones masivas», señaló. Tras superar la falta de veterinarios en 2022 –declarando emergencia sanitaria e incentivando contrataciones–, Tolhuin cuenta hoy con tres profesionales que lideran estas políticas.
Un modelo que prioriza soluciones
El mensaje final de Cejas fue claro: «Esta gestión no improvisa. Cada decisión se basa en datos y en diálogo con la comunidad». Con la regularización de tierras y las políticas de salud animal, Tolhuin busca sentar bases para un desarrollo sostenible, aunque los desafíos –como la crisis económica nacional– demandan seguir optimizando recursos.
Para los vecinos de los lotes regularizados, el avance significa, por fin, paz jurídica y la posibilidad de construir un futuro en su tierra. Para el Municipio, es un paso más en su meta de ordenar el crecimiento de una ciudad que mira hacia adelante.