
Un documento de Prefectura certifica que el puerto de Ushuaia cumplía estándares internacionales días antes de la intervención federal
La declaración de cumplimiento, emitida el 14 de enero de 2026 y vigente hasta 2029, contradice los argumentos de seguridad esgrimidos por la ANPYN para justificar la intervención.
Un documento oficial al que tuvo acceso el medio El Diario del Fin del Mundo (EDFM) introduce un elemento clave en el debate sobre la intervención federal del puerto de Ushuaia: ocho días antes de que la Administración Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) dispusiera la medida, el 14 de enero de 2026, la Prefectura Naval Argentina había certificado que la terminal operaba bajo los estándares internacionales exigidos por el Código PBIP.
La Declaración de Cumplimiento de Instalación Portuaria N°15/2024 establece que la Dirección Provincial de Puertos – Puerto Ushuaia cumplía con el Capítulo XI-2 del Convenio SOLAS y con la Parte A del Código PBIP, el marco internacional que regula la protección de buques e instalaciones portuarias frente a amenazas como terrorismo, sabotaje o tráfico ilícito.
El aval que contradice la intervención
La relevancia del documento radica en su contraste con los argumentos centrales de la ANPYN, que fundamentó la intervención del 22 de enero de 2026 en presuntas falencias en materia de seguridad. Al momento de la intervención, el puerto contaba con una validación plena y vigente de la autoridad marítima competente.
La certificación confirma la existencia de un sistema integral de protección que incluye evaluación de riesgos, control de accesos, vigilancia de áreas sensibles y protocolos de respuesta ante distintos niveles de alerta, además de un plan de protección aprobado y supervisado.
Vigencia hasta 2029
El documento tiene vigencia hasta el 29 de octubre de 2029, lo que implica casi cuatro años de respaldo formal en materia de seguridad portuaria. Aunque sujeto a auditorías periódicas, este plazo refuerza la idea de que no se trataba de un cumplimiento circunstancial, sino de una condición estructural validada por la autoridad marítima.
La certificación abarca además la operatoria con distintos tipos de buques —portacontenedores, de pasajeros y pesqueros—, subrayando la importancia estratégica del puerto de Ushuaia en el sistema marítimo del sur y en el tráfico antártico.
Interrogantes sobre los fundamentos de la ANPYN
El aval de Prefectura abre interrogantes sobre la consistencia de los argumentos oficiales: la intervención se produjo sobre una instalación que, al menos en términos de seguridad internacional, estaba certificada y en regla. El documento se convierte así en un punto de contraste directo con la narrativa de la ANPYN, en un escenario donde la seguridad fue uno de los ejes centrales de la discusión.
Fuente: El Diario del Fin del Mundo (EDFM)