
Ajuste sin precedentes: el Estado recorta un tercio de su presupuesto mientras sube el gasto en Inteligencia
Un informe del CEPA advierte una caída del 31% en el gasto real de la Administración Pública Nacional durante los primeros siete meses de 2025, con fuertes recortes en salud, educación y desarrollo social, mientras aumentan partidas en áreas como Inteligencia y pago de deuda.
La ejecución presupuestaria de la Administración Pública Nacional (APN) en lo que va de 2025 confirma una política de ajuste profunda y regresiva. Así lo revela el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que expone una caída real del gasto total del -31% interanual respecto al mismo período de 2023, impactando de lleno en áreas clave del Estado.
Pese al contexto de recortes, se destaca un dato llamativo: la Secretaría de Inteligencia del Estado, dependiente de Presidencia, incrementó su presupuesto un 27%, en contraste con la tendencia general. Además, los Servicios de Deuda Pública concentran el 9% del gasto total, consolidando su peso en el esquema financiero del Estado.
Salud en terapia intensiva
El informe detalla un panorama alarmante en materia sanitaria. La Superintendencia de Servicios de Salud perdió el 52% de su ejecución, los hospitales nacionales registraron caídas de entre el 30% y el 39%, y el Instituto Malbrán (-27%) y la ANMAT (-26%) también sufrieron duros recortes. Solo el INCUCAI escapa a esta tendencia, con un aumento del 21%.
En términos programáticos, las políticas de atención primaria y prevención están prácticamente paralizadas: Atención Sanitaria Territorial y Enfermedades Crónicas (-100%), Enfermedades Específicas (-88%) y VIH, Hepatitis y Tuberculosis (-59%).
Ciencia y educación, bajo ataque
El sector científico sufrió recortes generalizados. El Programa de Promoción de la Investigación cayó un 81%, mientras que organismos estratégicos como el CONAE (-40%), CONICET (-29%) y el Servicio Meteorológico Nacional (-27%) también vieron reducida su ejecución. La Fundación Miguel Lillo (-25%) y la CONEAU (-20%) completan el mapa del desfinanciamiento.
En educación, los programas esenciales están prácticamente congelados. Conectar Igualdad y el Fondo de Incentivo Docente fueron recortados en un 100%, Becas Estudiantiles y Formación Docente (-76%), Infraestructura Escolar (-41%) y Educación Superior (-31%).
Desarrollo social y productivo en caída libre
El ajuste golpea con dureza a los programas de desarrollo social: la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia tuvo un recorte del 72%, y el INAES del 75%. Las políticas de apoyo a la economía popular fueron prácticamente eliminadas: Plan de Protección Social y Economía Social (-100%), Primera Infancia (-89%) y Comedores Comunitarios (-75%).
También hubo fuertes recortes en el área productiva: la Secretaría de Industria (-77%), INTA (-34%) e INTI (-42%), junto con organismos energéticos como la Comisión Nacional de Energía Atómica (-40%) y el ENRE (-27%).
Obra pública paralizada y ajuste federal
La obra pública y el transporte evidencian una ejecución casi nula: caídas de entre el 89% y el 100% en rutas, túneles, cuencas, mejoramiento barrial y pavimentación. Lo mismo ocurre con las transferencias del Tesoro Nacional a provincias y municipios, con recortes de entre el 84% y el 100%, incluyendo la eliminación total del Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la provincia de Buenos Aires.