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Argentina entre dos economías: Crecen sectores extractivos mientras se debilita el mercado interno

En un contexto económico desigual, sectores como el agro, hidrocarburos y minería experimentan crecimiento mientras el consumo masivo y las pymes enfrentan grandes desafíos. Martín Kalos analizó las p

Argentina entre dos economías: Crecen sectores extractivos mientras se debilita el mercado interno

En un contexto económico desigual, sectores como el agro, hidrocarburos y minería experimentan crecimiento mientras el consumo masivo y las pymes enfrentan grandes desafíos. Martín Kalos analizó las p

En un contexto económico desigual, sectores como el agro, hidrocarburos y minería experimentan crecimiento mientras el consumo masivo y las pymes enfrentan grandes desafíos. Martín Kalos analizó las perspectivas de la economía Argentina y planteó interrogantes sobre la sostenibilidad de este modelo.

En declaracione a FM La Isla, el economista y titular del la consultora EPyCA, Martín Kalos, destacó la creciente desconexión entre la economía financiera y la economía real en el país. “Parecen dos mundos diferentes”, señaló Kalos, en referencia a cómo ciertos sectores de la economía, especialmente el agro, la minería y los hidrocarburos, se benefician de condiciones de bonanza mientras gran parte de la población enfrenta una economía estancada o en retroceso.

A pesar de la crisis que afecta al mercado interno y al consumo masivo, Kalos subrayó que algunos sectores específicos dentro de la economía real han logrado salir adelante en el último año. “El sector de hidrocarburos, impulsado por el desarrollo de Vaca Muerta, y los sectores agrícola y minero, están en una posición comparativamente mejor que en el año pasado”. Estos sectores no solo han sostenido sus niveles de ingresos sino que, en algunos casos, han logrado ganarle a la inflación. Sin embargo, Kalos advirtió que el crecimiento en estas áreas no se traduce necesariamente en mejoras significativas para el conjunto de la población, dado que emplean a un número limitado de trabajadores y tienen un bajo impacto en la generación de empleo.

Un modelo económico con nuevos actores de poder.

Kalos también señaló la aparición de nuevos actores de poder en la economía argentina, a quienes identificó como “un nuevo círculo rojo” dentro del modelo económico actual. Este grupo está formado por empresas y gobernadores de provincias ricas en recursos naturales, como Neuquén y Río Negro, impulsados ​​por la explotación de hidrocarburos y energías renovables. En un contexto donde históricamente la provincia de Buenos Aires ha concentrado el poder, el fortalecimiento de estas provincias patagónicas representa un cambio significativo. “Es un síntoma de un modelo económico que está surgiendo en medio de esta crisis, con nuevos sectores ganadores que se perfilan para el largo plazo”, explicó Kalos.

Sin embargo, el economista advirtió que este crecimiento en áreas como los hidrocarburos y la minería plantea preguntas sobre su sostenibilidad y su impacto en la sociedad. “Nos estamos orientando hacia sectores de bajo valor agregado y escasa complejidad tecnológica, que no generan acumulación de conocimiento ni empleo masivo”, detalló Kalos. Agrega que, en general, estos sectores se basan en la explotación de recursos naturales sin una inversión significativa en el desarrollo tecnológico nacional. Esta dependencia en el extractivismo, dijo, podría llevar a Argentina a repetir ciclos económicos fallidos que no logren consolidar una estructura productiva diversificada.

El impacto en el consumo masivo y las pymes.

En contraste, el mercado interno y el consumo masivo muestran signos claros de estancamiento. Según Kalos, el impacto de la crisis económica se observa especialmente en los sectores vinculados al consumo popular, como el comercio, la industria y las pequeñas y medianas empresas. “Las ventas en el comercio están muy deprimidas y las pymes, aunque en algunos nichos específicos logran mantener las ventas, en general no logran salir de un piso muy bajo de ingresos”.

El deterioro en el poder adquisitivo afecta a una gran mayoría de la población, especialmente a aquellos con salarios no registrados, jubilaciones o ingresos provenientes de subsidios, que se encuentran muy por debajo de los niveles de hace un año. En tanto, el economista señaló que, aunque ciertos sectores de altos ingresos han experimentado una recuperación en el consumo, esta situación no logra impactar en el consumo masivo ni en el crecimiento de la economía real.

Presupuesto y políticas económicas para el 2025

Mirando hacia el futuro, Kalos alertó sobre las complicaciones que enfrentará el presupuesto de 2025, con un ajuste fiscal previsto que afectará principalmente a los gastos públicos no obligatorios, como la obra pública. “El presupuesto tiene una meta fiscal ambiciosa, que incluye mantener los gastos discrecionales al mínimo. Esto afectará el financiamiento de sectores clave, como la educación y la infraestructura, al limitar el crecimiento de estos rubros por debajo de la inflación”, detalló Kalos.

El ajuste, explicó, se verá agravado por las condiciones de la deuda que Argentina debe afrontar en los próximos tres años. Tras el final del período de gracia negociado por el exministro Martín Guzmán, los compromisos financieros se incrementarán, poniendo presión adicional sobre las reservas del país. “Argentina no tiene un problema de exceso de deuda en términos comparativos, sino que debe enfrentar vencimientos concentrados en el corto plazo”, explicó. Esto, sumado al crecimiento limitado de las reservas y una estructura de ingresos inestable, plantea grandes desafíos para el manejo financiero de los próximos años.

El extractivismo y el futuro de Argentina

Kalos también expresó preocupación por la falta de una estrategia a largo plazo que permita aprovechar los recursos naturales de forma sostenible. “En lugar de avanzar hacia un modelo de desarrollo que diversifique la estructura productiva y genere valor agregado, parece que nos dirigimos hacia un extractivismo de corto plazo, que históricamente ha fracasado en promover el crecimiento y reducir la desigualdad en otros países”, argumentó. Según el economista, esta dependencia en recursos como el litio, el gas y el petróleo no garantiza un derrame significativo de beneficios hacia la mayoría de la población. En cambio, solo una pequeña élite laboral y empresarial parece beneficiarse.

La economía argentina, concluyó Kalos, tiene el potencial para diversificarse y crecer de manera más inclusiva, aprovechando sectores con alta productividad y valor agregado, como la tecnología nuclear y satelital, así como la logística antártica. Sin embargo, este potencial se ve limitado por decisiones políticas que priorizan el beneficio de unos pocos sobre un desarrollo sostenible a largo plazo.

La dualidad de la economía argentina revela no solo un contraste entre la bonanza de sectores específicos y el estancamiento del consumo masivo, sino también las tensiones inherentes en un modelo económico que no logra integrar a todos los sectores de la sociedad. El desafío de Argentina, según Kalos, radica en construir una economía más equilibrada que permita un crecimiento sostenido y distribuido, en lugar de depender exclusivamente del extractivismo y la especulación financiera.

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