
Capotorto destacó la previsión y responsabilidad fiscal en el presupuesto 2026 de Río Grande
La secretaria de Finanzas, Valeria Capotorto, explicó que el proyecto de presupuesto 2026 prioriza la sostenibilidad económica y el uso eficiente de los recursos, en un contexto nacional de incertidumbre fiscal.
El municipio de Río Grande avanza en la presentación de su presupuesto municipal 2026, elaborado bajo criterios de responsabilidad fiscal y previsión económica. La secretaria de Finanzas, Valeria Capotorto, sostuvo que el documento “es una predicción de recursos y gastos que debe basarse en parámetros reales para garantizar la ejecución de los servicios”.
Capotorto detalló que cerca del veinte por ciento de los ingresos municipales proviene de impuestos locales, principalmente automotor e inmobiliario, mientras que el ochenta por ciento restante depende de transferencias nacionales, provinciales y regalías hidrocarburíferas. “Somos el tercer eslabón dentro de la cadena de los estados, y eso implica planificar con prudencia ante cada cambio nacional”, señaló.
La funcionaria explicó que el presupuesto se formula tomando como base las previsiones del gobierno nacional y los coeficientes de coparticipación provincial. Advirtió que las posibles modificaciones en el esquema del IVA podrían impactar en los ingresos municipales, por lo que se prioriza una gestión adaptable. “Nos cambian las reglas del juego todo el tiempo, y eso obliga a ser extremadamente cautos en la planificación”, expresó.
Respecto de la presión tributaria, Capotorto aclaró que los incrementos impositivos son sensiblemente menores a los del año anterior y responden a valores determinados por los registros nacionales. “No hay misterios: trabajamos con tablas oficiales y aplicamos las exenciones establecidas por la Ley 19.640”, indicó. Añadió que el impuesto inmobiliario “depende de factores como metros construidos, servicios y ubicación, todo definido por ordenanza y con control del contribuyente”.
La secretaria destacó que el municipio mantiene un nivel de cobrabilidad del 60 al 65 por ciento, lo que refleja el compromiso ciudadano. “A nadie le gusta pagar impuestos, pero cuando el vecino ve los servicios funcionando, entiende que su aporte vuelve en obras y mantenimiento”, afirmó. Recordó además la vigencia de planes de moratoria que permiten regularizar deudas y aliviar la situación económica local.
Finalmente, Capotorto subrayó que el presupuesto es una herramienta de gestión política y de políticas públicas. “El Concejo tiene la palabra final, pero el espíritu del documento es garantizar la continuidad de los servicios y el desarrollo de la ciudad”, concluyó.