
Crisis en Tierra del Fuego: La polémica eliminación de aranceles a las importaciones electrónicas divide a empresarios, gremios y gobierno
La medida del Ejecutivo nacional, que busca abaratar costos para los consumidores, desató un conflicto inédito en el polo industrial fueguino. Empresarios, sindicatos y autoridades provinciales advier
La medida del Ejecutivo nacional, que busca abaratar costos para los consumidores, desató un conflicto inédito en el polo industrial fueguino. Empresarios, sindicatos y autoridades provinciales advierten sobre el riesgo de un colapso económico y laboral. Mientras tanto, lobbies corporativos intentan moderar el impacto.
El impacto de una decisión controversial
La resolución del Gobierno de Javier Milei de eliminar los aranceles a la importación de productos electrónicos generó una reacción en cadena sin precedentes. La medida, presentada como un intento por reducir los precios en el mercado interno, desató un conflicto multisectorial: la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) declaró un paro indefinido, los empresarios criticaron la iniciativa y la provincia de Tierra del Fuego, donde el ensamblado de electrónicos representa un tercio del Producto Bruto Interno (PBI), se encuentra en estado de alerta ante un posible golpe letal a su economía.
La sorpresa en el sector empresarial
Lo más llamativo del escenario es la postura de los principales ejecutivos del rubro. Según fuentes cercanas a las 20 compañías líderes en fabricación, los directivos coinciden en calificar la medida como «electoralista», destinada a sumar apoyos para el vocero presidencial, Manuel Adorni, candidato en las próximas elecciones legislativas porteñas. El argumento oficial sostiene que la libre importación reducirá los costos para los consumidores, una premisa que, según los empresarios, ya fracasó en sectores como alimentos y textiles.
El lobby corporativo y los vínculos políticos
En medio del conflicto, Nicolás «Nicky» Caputo, histórico aliado de Mauricio Macri y titular del gigante Mirgor, emergió como figura clave en un lobby empresarial que busca influir en la reglamentación final de la medida. Fuentes cercanas a Caputo aseguran que está «furioso» por lo que considera un movimiento político para captar votos. Su influencia no es menor: es primo del ministro de Economía, Luis Caputo, y tío de Santiago Caputo, asesor estratégico de Milei. De hecho, al inicio del gobierno libertario, cuando se evaluaba desmantelar el régimen fiscal fueguino, ambos intervinieron para preservar los subsidios a la producción local.
¿Una compensación para las empresas?
Ante la presión, el Ejecutivo evalúa otorgar un beneficio adicional a las firmas radicadas en Tierra del Fuego. La propuesta, centrada en el rubro de telefonía móvil, consistiría en facilitar la comercialización de celulares ensamblados en la isla hacia el territorio continental sin que sean considerados exportaciones. El sector es crítico: de los 7.000 empleados del polo industrial, la mitad se dedican al armado de dispositivos.
No obstante, los empresarios dudan de que esto sea suficiente. La combinación de importaciones sin aranceles de productos terminados y la reducción de impuestos internos podría no equilibrar la balanza frente a los costos logísticos y de distribución que enfrentan las compañías locales.
La UIA en silencio, los grandes en acción
Mientras la Unión Industrial Argentina (UIA), bajo la conducción de Martín Rappallini, mantiene una postura tibia frente al conflicto, figuras como Caputo y Rubén Cherñajovsky, dueño de Newsan, tomaron la delantera en la defensa corporativa.
Mirgor, fabricante de celulares Samsung en la provincia, expresó su preocupación por el «impacto social y laboral» de la medida, aunque aseguró que mantendrá su «compromiso con la competitividad». Por su parte, Luis Galli, gerente de Newsan —empresa que emplea a 1.000 trabajadores en la isla—, advirtió en un foro económico que «será muy difícil seguir produciendo teléfonos en Argentina» bajo las nuevas condiciones.
La incertidumbre fueguina
El gobernador Gustavo Melella mantiene reuniones urgentes con sindicatos y empresarios para atenuar el impacto. Mientras tanto, la industria local, que incluye firmas como Radio Victoria, Electrofueguina y Solnick, espera señales claras para evitar un cierre masivo de puestos de trabajo.
En un contexto donde la política y los intereses económicos se entrelazan, la pregunta que queda flotando es si la apertura comercial sacrificará uno de los últimos polos industriales del país en nombre de una teoría económica aún no demostrada.