
El Municipio de río Grande aplica la menor actualización fiscal en ocho años y promete alivio impositivo para 2026
Con una variación de solo 24% en la Unidad Fiscal, la más baja desde 2017, Río Grande busca reducir la presión tributaria y acompañar a las familias frente al contexto económico adverso.
En el marco del debate por el Presupuesto Municipal 2026, el Municipio de Río Grande anunció que la actualización de la Unidad Fiscal (UF) será del 24%, la más baja de los últimos ocho años. La medida representa un fuerte contraste con 2025, cuando el incremento había alcanzado el 197%, en un escenario impactado por la inflación y la crisis económica.
El subsecretario de Finanzas, contador Nicolás Giordano, sostuvo que esta decisión «refleja el compromiso del Municipio de bajar la presión impositiva y acompañar a las familias en un contexto económico difícil». Según detalló, el esquema tributario para el próximo año se diseñó con criterios de responsabilidad fiscal y sensibilidad social.
En ese sentido, Giordano precisó que quienes posean vehículos con valores fiscales superiores al monto asegurado podrán solicitar una rebaja del impuesto automotor, acercándose a las oficinas de Rentas. «Es una herramienta concreta para evitar distorsiones y adecuar la carga tributaria a la realidad de cada vecino», explicó.
El funcionario también destacó la continuidad del sistema de bonificaciones municipales, al señalar que «el año pasado bonificamos el 50% de la UF para acompañar a las familias en un momento de enorme dificultad. Este año, aun con una actualización mucho menor del 24%, el Municipio propone una bonificación del 45%».
En términos económicos, esto implica que la bonificación absorbe $440 por cada Unidad Fiscal, lo que prácticamente duplica la variación aplicada, minimizando el impacto en los hogares sin comprometer la prestación de los servicios esenciales.
Finalmente, Giordano pidió «mantener una comunicación responsable en el marco del debate presupuestario» y recordó que toda la información está disponible para el Concejo Deliberante y la comunidad. «Las cifras son públicas y transparentes. Es fundamental que la discusión se base en información precisa, porque cualquier dato mal interpretado genera preocupación innecesaria en los vecinos», concluyó.