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"Incertidumbre en Tierra del Fuego: Tras el acuerdo, persisten los reclamos por la baja de aranceles"

La próxima reunión de la mesa técnica está prevista para el 26 de junio en Ushuaia. Los trabajadores esperan que las cámaras empresariales presenten datos concretos y que el Gobierno nacional asuma un

"Incertidumbre en Tierra del Fuego: Tras el acuerdo, persisten los reclamos por la baja de aranceles"

La próxima reunión de la mesa técnica está prevista para el 26 de junio en Ushuaia. Los trabajadores esperan que las cámaras empresariales presenten datos concretos y que el Gobierno nacional asuma un

Pablo Ibáñez, delegado de la UOM, detalla los desafíos de la industria electrónica local frente a la eliminación progresiva de impuestos a las importaciones. Aunque se conformó una mesa técnica, preocupa la falta de propuestas concretas de las empresas y el silencio del Gobierno nacional en las últimas reuniones.

La tensión no cede en Tierra del Fuego tras el fin del paro general que mantuvo a los trabajadores metalúrgicos fuera de las fábricas durante nueve días. Aunque el conflicto salió de las primeras planas, las discusiones en torno a la reducción de aranceles a las importaciones de electrónicos —que llegará al 50% este año y al 0% en enero de 2025— siguen vigentes. Pablo Ibáñez, integrante del Cuerpo de Delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), explicó en diálogo con este medio los puntos críticos que podrían poner en riesgo miles de puestos de trabajo.

El acuerdo de paz social, firmado tras el conflicto, estableció la creación de una mesa técnica y política donde participan el gobierno provincial, el nacional, las cámaras empresariales y los gremios. Sin embargo, según Ibáñez, las reuniones —ya van tres— no han arrojado soluciones concretas. "Las empresas aún no presentaron una estructura de costos que demuestre cómo impactará la baja arancelaria", señaló. El temor central es que, sin protección impositiva, productos como los celulares de gama baja —los más afectados por la competencia con importaciones— dejen de fabricarse en la provincia.

La falta de compromiso del Gobierno nacional también preocupa. "En la tercera reunión no estuvieron presentes los funcionarios", denunció Ibáñez. Aunque la provincia ofreció reducir un 20% la tasa de verificación de procesos productivos (que recauda unos $1.000 millones mensuales), el ajuste es insuficiente frente a la pérdida del 16% de protección arancelaria. Otra alternativa discutida es modificar los aportes al Fondo de Ampliación de la Matriz Productiva (FAM), clave para diversificar la industria fueguina, pero su recorte podría profundizar la dependencia del ensamblado electrónico.

La cadena de comercialización, el eslabón invisible. Ibáñez destacó un actor ausente en las negociaciones: los distribuidores. "Un aire acondicionado que sale de la fábrica a $350.000 llega a $1.000.000 al público", ejemplificó. Para los gremios, el abuso en los márgenes de venta agrava la crisis. Sin embargo, ni las empresas ni el Gobierno han impulsado medidas para regular estos precios.

La próxima reunión de la mesa técnica está prevista para el 26 de junio en Ushuaia. Los trabajadores esperan que las cámaras empresariales presenten datos concretos y que el Gobierno nacional asuma un rol más activo. "Si no hay avances, no esperaremos hasta diciembre: volveremos a medidas de fuerza", advirtió Ibáñez. Mientras tanto, la sombra del desempleo se cierne sobre una provincia donde el 60% de la economía depende de la industria electrónica.

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