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Inter de Milán rescató un triunfo agónico ante Urawa Red Diamonds en el Mundial de Clubes

Con goles de Lautaro Martínez y Valentín Carboni en el tramo final, el equipo italiano remontó un partido complicado y mantuvo vivas sus esperanzas de clasificación.

Inter de Milán rescató un triunfo agónico ante Urawa Red Diamonds en el Mundial de Clubes

Con goles de Lautaro Martínez y Valentín Carboni en el tramo final, el equipo italiano remontó un partido complicado y mantuvo vivas sus esperanzas de clasificación.

El Inter de Milán logró dar vuelta un marcador adverso para imponerse 2-1 ante el Urawa Red Diamonds en el Grupo E del Mundial de Clubes. El duelo, disputado en Seattle como antesala al compromiso de River Plate en Los Ángeles, parecía inclinarse a favor de los japoneses hasta que, en los minutos finales, la aparición de dos argentinos cambió el destino de la noche.

El conjunto asiático se adelantó temprano gracias a una jugada veloz por la banda derecha. Takuro Kaneko desbordó con habilidad, superó al lateral Carlos Augusto con un amague y envió un centro preciso hacia el área, donde Ryoma Watanabe conectó un remate que, tras desviarse en Mateo Darmian, terminó en el fondo de las redes. A partir de ese momento, Urawa adoptó una postura defensiva, replegándose con hasta seis jugadores en su propio campo para proteger la ventaja.

El Inter, por su parte, chocó una y otra vez contra un muro bien organizado. Lautaro Martínez estuvo cerca de igualar con un cabezazo que resonó en el travesaño, pero la falta de precisión en los metros finales complicó las aspiraciones del equipo italiano. El partido se convirtió en un monólogo ofensivo de los europeos frente a la resistencia férrea de los nipones, que parecían dispuestos a aguantar el resultado hasta el silbatazo final.

Sin embargo, a doce minutos del cierre, Nicolò Barella cobró un corner desde la izquierda que encontró a Lautaro de espaldas al arco. Con una pirueta instantánea, el delantero argentino ajustó su cuerpo para conectar de derecha y enviar el balón al fondo de la red, desatando el alivio de su equipo. Pero la noche aún guardaba más drama: en los instantes finales del tiempo añadido, Valentín Carboni, quien había ingresado en el segundo tiempo, recibió un balón en el borde del área y definió con un zurdazo preciso para sellar la victoria.

A pesar del festejo, el Inter enfrenta serios desafíos. Con seis bajas por lesión y tres titulares reservados por fatiga, el elenco milanista luce limitado en su plantilla. Esta situación podría complicar sus aspiraciones en el torneo, especialmente de cara al decisivo encuentro ante River Plate, que definirá su pase a octavos. Por ahora, el triunfo agónico les permite seguir con vida, pero queda claro que el camino no será sencillo.

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