
La inteligencia artificial amenaza con transformar el mercado laboral: estas son las profesiones más vulnerables
Un estudio de Microsoft Research revela que traductores, historiadores y asistentes de pasajeros encabezan la lista de ocupaciones con mayor riesgo de automatización.
La inteligencia artificial generativa avanza a un ritmo acelerado, redefiniendo el panorama laboral y poniendo en jaque numerosas profesiones que hasta ahora parecían intocables. Un reciente informe de Microsoft Research, basado en el análisis de 200.000 interacciones reales con su chatbot Copilot, identificó cuáles son los empleos con mayor probabilidad de ser absorbidos por la tecnología en Estados Unidos.
El documento, difundido la semana pasada, destaca que los intérpretes y traductores ocupan el primer lugar en la lista de ocupaciones susceptibles a la automatización. Le siguen historiadores, asistentes de vuelo y agentes de ventas, entre otros. Los resultados reflejan el impacto disruptivo de la IA en sectores donde el procesamiento de información y la comunicación son pilares fundamentales.
Metodología y hallazgos clave
La investigación se sustentó en el examen de conversaciones anónimas entre usuarios estadounidenses y Copilot a lo largo de nueve meses en 2024. Los especialistas desarrollaron un "índice de aplicabilidad de la IA", una métrica que combina la frecuencia con la que se solicita asistencia tecnológica, la efectividad de las respuestas y el alcance de las tareas que la inteligencia artificial logra cubrir.
La valoración de los usuarios fue determinante: cada respuesta del chatbot podía ser calificada con un "pulgar arriba" o "pulgar abajo". Una mayor proporción de aprobaciones indicaba que la IA podía desempeñar esa labor con éxito, aumentando así su puntaje de automatización. Los datos fueron contrastados con las estadísticas laborales oficiales del país para dimensionar el posible efecto en el empleo.
Las ocupaciones en la mira
Según el estudio, los traductores e intérpretes enfrentan un riesgo elevado debido al avance de herramientas como los sistemas de traducción instantánea, capaces incluso de replicar voces en distintos idiomas. Por su parte, los historiadores aparecen en segundo lugar, ya que la IA demuestra eficacia en la recopilación y análisis de datos históricos.
Los asistentes de pasajeros y los representantes de ventas también figuran entre los más expuestos, pues chatbots avanzados pueden gestionar consultas, ofrecer información y hasta cerrar transacciones sin intervención humana. La escritura profesional, la atención al cliente y la programación de máquinas CNC completan el grupo de actividades con alta probabilidad de ser automatizadas.
¿Qué trabajos resisten el embate de la IA?
Frente a este escenario, el informe también delimita las áreas menos afectadas por la revolución tecnológica. Profesiones que exigen contacto físico directo —como asistentes de enfermería o masajistas— presentan una barrera natural para la automatización. Lo mismo ocurre con oficios que dependen de habilidades manuales, desde techadores hasta operadores de maquinaria pesada.
"La IA tropieza cuando se trata de manipular objetos o interactuar con personas en entornos presenciales", subraya el documento. Esta brecha entre lo digital y lo tangible marca, por ahora, una división clara en el futuro del empleo.
Un cambio gradual, pero inevitable
Los autores del estudio aclaran que la automatización no significa la extinción inmediata de estos puestos, sino una transformación progresiva. En muchos casos, la IA actuará como complemento en lugar de reemplazo, aunque la frontera entre colaboración y sustitución se volverá cada vez más difusa.
Lo que queda claro es que las ocupaciones centradas en el conocimiento y la comunicación están en la primera línea de fuego. Mientras tanto, quienes trabajan con sus manos —o junto a otras personas— tienen, al menos por ahora, un respiro frente a la oleada tecnológica. El desafío, concluye el informe, será adaptarse a un mercado laboral que ya no volverá a ser el mismo.