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La Torpeza Comercial de Trump y el Ascenso Imparable de China: Un Mundo que ya no Responde a Washington

La desacertada política arancelaria del exmandatario estadounidense evidencia su improvisación y la decadencia de un imperio que se resiste a aceptar la nueva realidad multipolar.

La Torpeza Comercial de Trump y el Ascenso Imparable de China: Un Mundo que ya no Responde a Washington

La desacertada política arancelaria del exmandatario estadounidense evidencia su improvisación y la decadencia de un imperio que se resiste a aceptar la nueva realidad multipolar.

EE.UU. en Retroceso: Trump, sus "Payasos" y una Batalla Perdida contra el Gigante Asiático

Se analiza, y se seguirá analizando por mucho tiempo, la "disputa arancelaria" impulsada por Donald Trump. Sin embargo, reducir el debate a un mero intercambio comercial entre Estados Unidos y sus socios sería un grave error. La medida del empresario neoyorquino no es más que un acto desesperado, una jugada mal calculada que, por sus constantes vaivenes, ni siquiera merece ser considerada una "estrategia".

Detallar los errores garrafales de Trump y su improvisación incomprensible —reflejo del capricho que domina sus decisiones— demandaría un extenso informe. Basta mencionar algunos ejemplos absurdos: entre las naciones sancionadas con aranceles, temporalmente suspendidos por 90 días, figuran dos islotes volcánicos deshabitados (Heard y McDonald), ubicados en un territorio antártico reclamado por Australia. O el inexplicable intento de "castigar" a Canberra, pese a que Washington mantiene con ese país un superávit comercial de 17.300 millones de dólares. Lo mismo aplica para otras naciones, como Emiratos Árabes, Bélgica, Panamá o incluso el Reino Unido.

¿Cómo justificar tal insensatez? ¿Por qué imponer aranceles a economías con las que Estados Unidos tiene un balance favorable? La respuesta llegó el pasado 10 de abril de la pluma de Thomas L. Friedman, editorialista del New York Times, quien, rompiendo su habitual mesura, escribió: "Si contratas payasos, espera un circo. Y, compatriotas, hemos contratado a un grupo de payasos". En su artículo, Friedman arremetió contra Trump y su equipo —al que calificó de "imbéciles"— por su falta de coherencia y su incapacidad para sostener sus propias amenazas.

Y es que, finalmente, Trump cedió. Retrocedió de manera bochornosa, obligado a tragarse sus bravatas ante la firmeza de China, que no solo se negó a ser intimidada, sino que cuenta con los recursos para hacer pagar caro cualquier provocación.

Un Gobierno de Lealtades, no de Competencias
Existe un consenso tácito: Trump eligió a su gabinete priorizando la fidelidad por encima de la capacidad técnica. No es casual que Friedman los tildara de "ineptos". Así, no sorprende que propusieran una lluvia de aranceles sin criterio, ignorando, por ejemplo, que fabricar un iPhone requiere componentes de 43 países, según un estudio difundido por CNBC.

¿Puede EE.UU. Reemplazar a China como Fábrica Global?
Trump insiste en "repatriar" empresas estadounidenses. Pero, ¿puede su país asumir el rol que China desempeña hoy? Las cifras son contundentes:

  • China produce el 31,6% de la manufactura mundial.

  • EE.UU. aporta apenas el 16%, seguido por Japón y Alemania (5% cada uno).

  • Solo el 14,1% de las exportaciones chinas van a EE.UU.; el 85,9% restante se distribuye globalmente, especialmente en Asia.

La Desindustrialización de EE.UU.: Un Problema Estructural
El Consenso de Washington y la globalización neoliberal no solo empobrecieron a EE.UU., como denunció el senador Bernie Sanders, sino que desmantelaron su industria:

  • Desde los años 80, desaparecieron 90.000 empresas manufactureras.

  • En 1950, la industria representaba 25% del PIB; hoy, no llega al 10%.

  • La mano de obra fabril pasó de 30% en el siglo XX a solo 8% en 2020.

China: Inversión en Ciencia vs. Especulación Financiera
Mientras EE.UU. desviaba capitales hacia la especulación, China invertía en educación y tecnología:

  • En 2000, ambos países graduaban unos 200.000 ingenieros anuales.

  • En 2020, China formó 1.380.000, frente a los 197.000 de EE.UU.

  • Según Friedman, China tiene 39 universidades especializadas en tierras raras (claves para la tecnología militar), mientras Occidente solo ofrece cursos esporádicos.

Conclusión: Un Mundo que ya no Obedece a Washington
Trump intenta resucitar un orden mundial extinto, ignorando que la multipolaridad es irreversible. Su presupuesto militar récord (superando el billón de dólares) no frenará la reconfiguración geopolítica, pero sí enriquecerá a los magnates que lo rodean.

Mientras tanto, Argentina, bajo el gobierno de Javier Milei, comete un error histórico: rechazar la invitación a los BRICS (un bloque con mayor peso económico que el G7), alienándose de un futuro donde el Sur Global gana protagonismo. El costo de esta miopía será alto.

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