
Mauricio Macri lanza duras críticas a Javier Milei desde Córdoba: "De un proyecto de país pasó a uno de poder"
El expresidente arremetió contra el Gobierno en un discurso en la Bolsa de Comercio cordobesa, cuestionando el manejo institucional, el "triángulo de hierro" y la falta de diálogo.
Mauricio Macri eligió el escenario que lo catapultó a la presidencia en 2015 para enviar un mensaje contundente a Javier Milei, su entorno más cercano y su espacio político, con el que competirá en la Ciudad de Buenos Aires pero que, según fuentes, buscará alianzas en otros distritos.
Las declaraciones del líder del PRO resonaron fuerte durante una conferencia en la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde apuntó directamente contra el manejo del Gobierno. Lo acusó de tener "una falta de apego a lo institucional", algo que, según él, "ya está afectando el plan económico". Pero no se detuvo allí: profundizó sus diferencias al cuestionar el llamado "triángulo de hierro", integrado por Milei, su hermana Karina y el asesor Santiago Caputo. "Pasó de ser un proyecto de país a un proyecto de poder", sentenció.
La lista de reproches incluyó la designación por decreto de jueces en la Corte Suprema, así como en organismos clave como la UIF, Aduana, la Oficina Anticorrupción, Vialidad Nacional e incluso Yacyretá. Finalmente, le recomendó al Presidente que "no se encierre", porque eso lo aleja y lo vuelve "más intolerante a las críticas".
Un escenario con ausencias notorias
Macri arribó a Córdoba un día después de la visita de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en lo que muchos interpretaron como una puja simbólica dentro de la coalición opositora. El expresidente se encuentra construyendo una residencia en un exclusivo barrio cerrado propiedad de Manuel Tagle, titular de la Bolsa de Comercio local.
Sin embargo, el evento no tuvo la convocatoria esperada. El auditorio no se llenó, y entre los ausentes destacaron figuras como el senador Luis Juez y el diputado radical Rodrigo de Loredo. Tampoco hubo representantes libertarios, lo que dejó en evidencia la distancia entre ambos espacios.
Críticas al "triángulo de hierro" y al manejo del poder
Macri no ahorró adjetivos al referirse al núcleo duro del Gobierno. "Cuando bajó a su triángulo de hierro, se transformó en un proyecto de poder. Y en ese escenario, cerrás, controlás todo y te alejás de la realidad", afirmó. También mencionó los nombramientos polémicos en instituciones clave, señalando que "todos recibieron críticas, especialmente en la Corte", aunque omitió que él mismo había utilizado decretos para designar a jueces supremos durante su gestión.
Sobre la relación entre el PRO y La Libertad Avanza, el expresidente fue claro: "No hubo alianza por decisión de ellos, no del PRO". Recordó los cinco momentos en los que su espacio "rescató" al oficialismo: la Ley Bases, el DNU 70, dos intentos de veto y el decreto que habilita el acuerdo con el FMI.
Reacciones y tensiones internas
Entre el público, algunos notaron un Macri más enojado de lo habitual, aunque intentó mantener un tono relajado. "No nos llamaron ni una vez a reunión", reprochó, y agregó que la estrategia de "todo o nada" de Milei solo se aplicó en la provincia de Buenos Aires.
Pero el golpe más duro fue para Karina Milei, a quien el expresidente calificó como "el Jefe" dentro del Gobierno: "No puede decir que quiere trabajar con el PRO y no lograr nada porque su hermana no quiere", remató.
La estrategia electoral: ¿Votar al PRO para apoyar a Milei?
En un giro que dejó perplejos a varios asistentes, Macri propuso una lógica inusual: "La mejor manera de apoyar a Milei en estas elecciones legislativas es votando al PRO", sostuvo, argumentando que sus diputados han sido "los adultos en la sala" frente a la actitud disruptiva de otros legisladores.
La justificación, sin embargo, pareció confusa para muchos. "Es un discurso intrincado, difícil de vender", admitió un excolaborador del macrismo.
Fracturas en la oposición
La visita también dejó al descubierto las grietas internas en el espacio opositor. Mientras Bullrich viajó en vuelo comercial y fue acompañada por libertarios como Gabriel Bornoroni, Macri optó por un avión privado y una agenda más cerrada.
Además, la senadora Carmen Álvarez Rivero, cercana al macrismo pero presente en el encuentro de Bullrich, envió una carta pública pidiendo un acercamiento con La Libertad Avanza, lo que generó roces. Macri la llamó a "encuadrarse" durante su discurso, pero la señal ya estaba dada: la unidad opositora está lejos de ser sólida.
Malestar radical
Los socios de la UCR tampoco quedaron conformes. Criticaron que Macri no reconociera su rol en la aprobación de las leyes del oficialismo. "Sin nosotros, no hubieran logrado nada", resaltaron, recordando que el PRO también forma parte del Gobierno en algunas jurisdicciones.
El mensaje de Macri, aunque potente, dejó más preguntas que respuestas: ¿Está buscando competir o negociar con Milei? Por ahora, solo queda claro que la grieta ahora también recorre la oposición.