
Milei se defiende ante The Washington Post por escándalo de criptomonedas y reivindica su simbología libertaria
El mandatario argentino negó implicancias en el fraude de $Libra, aunque admitió fallas en sus filtros. En una extensa entrevista, defendió su gestión y su alineación con Trump.
El Presidente argentino frente al escándalo financiero y su proyección internacional
En una exhaustiva conversación con el prestigioso periódico The Washington Post, el presidente Javier Milei salió al cruce de las acusaciones vinculadas al fraude con la criptomoneda $Libra, desvinculándose por completo del caso. Aseguró que, al detectar indicios de irregularidades, eliminó de inmediato la publicación que promocionaba el proyecto en su cuenta de X (ex Twitter) y alertó a sus seguidores.
El medio norteamericano recogió sus declaraciones: “Milei afirmó no tener vinculación alguna y que, al percibir señales de alarma, procedió a borrar el tuit y aclaró el contexto a su audiencia”, detalló el artículo, publicado este lunes. La repercusión del caso en el influyente diario no es casual: hace catorce días, se inició en Estados Unidos una investigación judicial que, si bien no lo señala como responsable, lo vincula indirectamente por su rol en la difusión del esquema fraudulento.
Adaptación presidencial y autocrítica
Durante el reportaje, el líder libertario repitió lo expresado en su primer contacto con la televisión argentina tras el polémico episodio: “Ahora comprendo que debo implementar mayores controles” y “fortificar barreras” en su círculo íntimo, refiriéndose a los ajustes que exige su nueva vida como jefe de Estado. “No es posible mantener el mismo estilo de vida que antes de asumir”, reconoció.
The Washington Post catalogó el affaire $Libra como “uno de los mayores casos de corrupción bajo su administración” y lo vinculó a una pesquisa por “manejos ilícitos”.
La motosierra como símbolo y las críticas a su gestión
El matutino retrató a Milei con un perfil provocador: lo denominó “el Trump sudamericano” y recordó el insólito momento en que le obsequió una motosierra al magnate Elon Musk durante la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), previa a la asunción de Donald Trump. “Es fascinante que este instrumento se haya transformado en un ícono de la nueva edad de oro de la humanidad”, declaró el Presidente en la entrevista.
El texto también resaltó sus polémicas medidas: desde su “promesa de eliminar la ideología progresista” y “restringir derechos de la comunidad trans”, hasta el abandono de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los acuerdos climáticos de París, decisiones que —según el medio— “han deteriorado las relaciones exteriores del país”.
Represión y protestas: la otra cara de la moneda
Los periodistas Samantha Schmidt y David Feliba no eludieron el contexto social: “Mientras la motosierra simboliza su revolución, las calles arden”, escribieron. Mencionaron el recorte de medicamentos a pacientes crónicos, el impacto en jubilados y las marchas semanales, además de repasar la violencia ejercida contra el fotógrafo Pablo Grillo. Pese a ello, Milei justificó el accionar de las fuerzas de seguridad: “Realizaron una labor impecable”, sostuvo, tildando a los manifestantes de “mercenarios al servicio de la izquierda”.
Paralelismos con Trump y el distanciamiento del Papa
El artículo trazó un símil entre el argentino y el exmandatario republicano, subrayando su rechazo a organismos internacionales y su recorte del gasto público —aunque con matices—. No obstante, Milei aclaró que no mantiene diálogo fluido con Trump: “En estos temas, prefiero la formalidad institucional”, admitió.
Sobre el Papa Francisco, el Presidente aseguró haber “reevaluado su relación” tras el encuentro privado que mantuvieron en 2023, aunque evitó referirse a los insultos que le dedicó en el pasado (“emissario del maligno”). “La desinformación lleva a errores”, se excusó, omitiendo cualquier mensaje público durante la reciente hospitalización del pontífice.
Una imagen calculada
El cierre del artículo destacó la meticulosidad de Milei en su comunicación: “Insiste en ser fotografiado únicamente desde ángulos elevados, en un despacho oscuro y con las cortinas cerradas”, describieron, reforzando la narrativa de un líder obsesionado con el control de su figura pública.
Conclusión:
La entrevista revela un Milei en modo defensivo, pero sin renunciar a su retórica disruptiva. Entre escándalos financieros, represión callejera y alianzas ideológicas, el Presidente afianza su perfil como el gran agitador de la política regional.