
"Myriam Martínez: Una vida en Río Grande y la lucha por la obra social"
La legisladora fueguina repasó su historia en la provincia, defendió el proyecto de salvataje para la OSEF y criticó la oposición por "politizar" un tema urgente.
La legisladora fueguina repasó su historia en la provincia, defendió el proyecto de salvataje para la OSEF y criticó la oposición por "politizar" un tema urgente.
En un diálogo franco y emotivo, la legisladora Myriam Martínez compartió sus vivencias como pionera en Tierra del Fuego, su visión sobre el crítico estado de la obra social provincial y los desafíos políticos que enfrenta el gobierno de Gustavo Melella. Con una mezcla de nostalgia y firmeza, Martínez recordó su llegada a Río Grande en 1972, cuando las calles eran de tierra y la población no superaba los 10 mil habitantes. "Esta provincia nos lo dio todo: familias, oportunidades y una identidad", afirmó, destacando el crecimiento "impresionante" de una ciudad que hoy ronda los 100 mil habitantes.
Sin embargo, el tono se volvió más grave al abordar la crisis de la Obra Social de la Provincia (OSEF), tema que dominó una sesión legislativa maratónica. Martínez defendió el proyecto oficialista —rechazado en su versión original— que proponía aumentar contribuciones a sectores de mayores ingresos y a la planta política, mientras eximía a quienes ganan menos de $2 millones. "No era un parche, sino una solución estructural", insistió, revelando que el déficit anual de la OSEF alcanza los $70.000 millones, con deudas de $19.000 millones en medicamentos. "¿Cómo cubrimos una quimioterapia de $150 millones si no hay recursos?", cuestionó.
La legisladora criticó a quienes tildaron la iniciativa de "electoralista" y negó falta de transparencia: "Hubo audiencias con sindicatos, jubilados y hasta el Tribunal de Cuentas. Los datos están; si no los leen, es otra cosa". También deslizó duras palabras hacia exfuncionarios que "cuando tuvieron oportunidad, no hicieron nada", en alusión a la reforma previsional que hoy permite a la caja jubilatoria tener superávit.
Sobre el conflicto docente, Martínez evitó pronunciarse sobre el proyecto de financiamiento educativo pero rechazó los paros: "Los perjudicados son los pibes". Finalmente, expresó esperanza en que la Justicia no interfiera en la reforma constitucional, aunque admitió que "la política ha metido la mano donde no debería".
Con un cierre personal, la legisladora —que trabajó desde los 16 años en el comercio y luego en la administración pública— reiteró su compromiso con Río Grande: "Es mi lugar en el mundo, y por eso no podemos mirar para otro lado cuando la gente necesita respuestas".