
Patricia Bullrich oficializó su pase a La Libertad Avanza y provoca una fractura en el PRO
La ministra de Seguridad rompió definitivamente con el partido que presidía y se unió al espacio libertario en un gesto que agita el tablero político.
En un giro político que confirma una larga historia de virajes ideológicos, Patricia Bullrich, actual ministra de Seguridad, renunció a su afiliación al PRO y se sumó formalmente a las filas de La Libertad Avanza, el espacio liderado por el presidente Javier Milei. La noticia se oficializó durante una caminata simbólica por la Plaza Vicente López y Planes, en el barrio porteño de Recoleta, donde fue acompañada por Karina Milei y el vocero presidencial Manuel Adorni, quien celebró la jugada como “un acto de sinceridad”.
Bullrich, que hace menos de dos años encabezó la candidatura presidencial de Juntos por el Cambio y ostentó la presidencia del PRO, selló así una nueva mutación en su extenso recorrido político, dejando al descubierto una estrategia que podría incluir una eventual postulación como senadora por la Ciudad de Buenos Aires en las elecciones de octubre, aunque ella evitó confirmarlo por el momento.
“Desde el primer día formo parte del gobierno de Milei. Esto es, para mí, un gesto de coherencia”, argumentó Bullrich ante los medios. En su declaración, apeló directamente al electorado del PRO: “El votante macrista quiere un país con instituciones, con una república viva, que apruebe leyes transformadoras. Ese votante buscaba libertad, y nosotros representamos eso. Les pido que nos acompañen”.
Ruptura inminente en el Congreso
Pero el sismo político que genera su incorporación a La Libertad Avanza no termina ahí. Según pudo saber este medio, al menos 12 diputados nacionales estarían evaluando abandonar el bloque del PRO para acompañarla, encabezados por el legislador Damián Arabia, uno de sus hombres de mayor confianza. La decisión se viene debatiendo puertas adentro y la principal incógnita ya no es si ocurrirá, sino cuándo hacer el anuncio para maximizar su impacto político.
Desde fines de 2023, Bullrich ya había tomado distancia del expresidente Mauricio Macri, con quien mantuvo un vínculo tenso y deteriorado. En la provincia de Buenos Aires, sus dirigentes ya habían roto con el PRO para alinearse con La Libertad Avanza, al igual que en la Legislatura porteña, donde figuras como Juan Pablo Arenaza pasaron a formar parte de las listas libertarias.
En ese contexto, la salida de Bullrich fue vista como el catalizador definitivo para la fragmentación del bloque macrista en la Cámara Baja. Hasta ahora, se había evitado por el impacto que podría tener en la negociación parlamentaria del oficialismo. Pero el nuevo escenario marca una tendencia clara: el PRO se vacía, mientras el oficialismo absorbe sus figuras clave.
Comunicado con reproches
La reacción de la conducción del PRO no tardó en llegar. En un comunicado titulado “Reputación”, el partido lamentó la salida de quien fuera su principal dirigente en la última elección presidencial. “Los líderes acceden a sus cargos representando las ideas de quienes confían en ellos. Patricia Bullrich fue respaldada por más de seis millones de votos en nombre del PRO. Hoy, al darle la espalda a quienes la eligieron, renuncia a una parte muy importante de su prestigio, tal vez a todo”, expresa el texto.
La misiva fue acompañada por una imagen simbólica: Bullrich de espaldas al público, como un gesto gráfico de traición. “El PRO sigue adelante, aprendiendo de las buenas y malas experiencias, y diferenciando a las personas de los proyectos colectivos”, concluye el documento, en el que se percibe claramente el sello de Mauricio Macri.
Un historial zigzagueante
La trayectoria política de Patricia Bullrich ha estado marcada por cambios de partido, de ideología y de discurso, algo que sus críticos no tardaron en señalar tras el nuevo salto. Su recorrido comenzó en los años setenta en la Juventud Peronista, lo que le valió ser blanco de duras acusaciones por parte del propio Milei durante la campaña de 2023, quien la vinculó con “poner bombas en jardines de infantes”, aunque ella niega haber participado en acciones armadas.
Más tarde, fue diputada menemista en la lista de Erman González, integró Nueva Dirigencia con Gustavo Béliz, y se sumó a la Alianza, donde fue ministra de Trabajo y es recordada por su papel en el ajuste de jubilaciones y salarios estatales durante la crisis de 2001. Fundó su propio espacio, Unión por Todos, y luego se integró a la Coalición Cívica, donde llegó a ser la mano derecha de Elisa Carrió, a quien también terminó abandonando para alinearse con Macri.
Con la llegada del macrismo al poder, Bullrich ocupó nuevamente el Ministerio de Seguridad, desde donde forjó un perfil duro que sostuvo hasta el presente. Luego de la derrota de Juntos por el Cambio en 2023, se convirtió en aliada clave del gobierno de Milei, promoviendo políticas de mano dura y represión que consolidaron su figura entre los sectores más duros del electorado.
Un futuro libertario
Aunque no lo confirmó públicamente, el movimiento de Bullrich se percibe como el preludio de una candidatura por La Libertad Avanza en los próximos comicios, posiblemente para disputar el liderazgo porteño al alicaído PRO. En su discurso, incluso se dirigió directamente a Mauricio Macri con un mensaje ambivalente: “De corazón, le diría a Mauricio: apoyá el cambio con todo. No te quedés a mitad de camino”.
Cuando se le consultó sobre la reciente declaración de Macri, quien había señalado que “algunos dirigentes del PRO fueron comprados”, Bullrich desvió la crítica hacia su viejo rival, Horacio Rodríguez Larreta: “En las internas vi mucho de eso. Gané con ideas, no con aparatos. Siempre he sido una persona de convicciones firmes”.
De esta forma, Patricia Bullrich vuelve a reinventarse políticamente, alineándose con el proyecto libertario que actualmente gobierna el país. En su camino, no sólo deja atrás una parte de su historia partidaria, sino que amenaza con desmantelar el armado político del PRO, generando una nueva dinámica en el tablero nacional.