
Colapinto y su ingeniero: Un diálogo revelador tras una estrategia fallida en Bélgica
El piloto argentino cuestionó la decisión de Alpine de realizar una segunda parada en boxes, mientras su ingeniero intentó mantener el foco en la pista.
Franco Colapinto vivió un fin de semana agridulce en el circuito de Spa-Francorchamps, donde una estrategia discutible y el bajo rendimiento de su Alpine A525 lo relegaron al decimonoveno puesto en el Gran Premio de Bélgica. El joven piloto, quien había mostrado destellos de velocidad durante las sesiones previas, se vio limitado por las decisiones de su equipo y por la falta de competitividad del monoplaza, un problema que lo ha perseguido a lo largo de la temporada.
El momento clave llegó en la vuelta 29, cuando los ingenieros de Alpine optaron por llamarlo a boxes por segunda ocasión para cambiar neumáticos, una jugada que buscaba defender su posición ante el avance de un rival. Sin embargo, la maniobra no dio los resultados esperados. Colapinto salió de los pits por detrás de Carlos Sainz y, de inmediato, expresó su frustración por radio. "Si íbamos a hacer esto, ¿por qué no lo hicimos una vuelta antes?", cuestionó el piloto argentino, evidenciando su desacuerdo con el timing elegido.
Stuart Barlow, su ingeniero de pista, intentó reconducir la situación. "Amigo, mantengamos la cabeza fría y concentrémonos en Carlos, que está adelante", respondió, buscando que el piloto dirigiera su atención hacia la lucha en pista. A lo largo de los siguientes giros, Barlow brindó indicaciones técnicas para ayudarlo a recortar distancia, pero el desgaste de los neumáticos y la falta de ritmo del Alpine terminaron por sepultar cualquier posibilidad de progreso.
El desenlace no pudo ser más desalentador. Tras cruzar la línea de meta, Barlow informó a Colapinto sobre el décimo puesto de su compañero Pierre Gasly y le prometió un análisis exhaustivo de la carrera. "No tendríamos que haber entrado a boxes, para ser honesto. Los neumáticos se sobrecalentaron y fue lo mismo después de cinco o seis vueltas", replicó el argentino, dejando en claro su inconformidad con una estrategia que consideró innecesaria.
Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, reconoció más tarde que la parada adicional no alteró el resultado final. "Intentamos cubrir a Sainz, pero dadas las posiciones, era poco probable que cambiara algo", admitió. Mientras tanto, Colapinto no ocultó su decepción en la conferencia de prensa. "Fue una carrera larga y dura. Con los intermedios íbamos bien, pero después algo no funcionó", explicó, refiriéndose a la falta de velocidad en condiciones de piso seco.
Con el Gran Premio de Hungría a la vuelta de la esquina, el desafío para Alpine y Colapinto será revertir una campaña marcada por la irregularidad. El equipo francés llega a Budapest como el más rezagado del campeonato de constructores, con apenas 20 puntos en su haber. El piloto argentino, por su parte, deberá dejar atrás la frustración de Spa y buscar un rendimiento más convincente en una pista que, en teoría, podría favorecer las características de su monoplaza.