
Milei arremete contra Villarruel en una escalada de tensiones internas
El Presidente repostea durísimos mensajes contra su vice, a quien acusa de "traidora" y "populista". La relación, ya fracturada, parece irreversible, aunque desde el Gobierno descartan una ruptura.
El domingo amaneció con furia en Olivos. Javier Milei, tras compartir un desayuno con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich —cuyo nombre suena con fuerza como precandidata a senadora por la Ciudad de Buenos Aires—, tomó su teléfono y desató una seguidilla de reposts en redes sociales. Los mensajes, cargados de ira, apuntaban directamente contra su vicepresidenta, Victoria Villarruel. Sin pronunciar palabras propias, el mandatario optó por replicar publicaciones de su allegado Santiago Oría, del medio oficialista La Derecha Diario y de usuarios anónimos que la tildaban de "traidora", la vinculaban con el peronismo y la comparaban con el exjefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta.
En el círculo íntimo del Presidente aseguran que el vínculo con Villarruel está roto, pero minimizan la posibilidad de que ella tome medidas drásticas en el corto plazo. Más tarde, Milei difundió una encuesta publicada por su vocero, Manuel Adorni, en la que una mayoría ficticia respaldaría las decisiones de su gestión, como los despidos en el sector público. "La libertad arrasa en octubre", escribió, en un intento por proyectar fortaleza.
Los aliados del líder libertario reconocen que Villarruel aportó a Libertad Avanza un electorado más conservador y religioso, pero ahora evalúan con preocupación el daño que podría causarles si, en el futuro, decide competir por fuera de su espacio. En la actualidad, la vicepresidenta parece más una voz opositora que una figura con discrepancias internas, lo que hace casi impensable una nueva alianza electoral con Milei. No obstante, en la Rosada descartan que Villarruel dé un paso al costado antes de 2027. "Sería extraño que lo haga sin renunciar", sostienen.
Los mensajes reposteados por el Presidente no dejaban lugar a dudas sobre su enojo. Uno de Oría la calificaba como "demagoga y bruta en términos económicos", mientras que la nota de La Derecha Diario la acusaba de avalar una "sesión ilegal" en el Senado para respaldar "leyes golpistas kirchneristas". Otros posteos compartidos por Milei la señalaban como "populista" y la vinculaban con sectores del peronismo. Entre ellos, el del economista Agustín Etchebarne, quien afirmó que Villarruel "abraza el peor populismo" y la comparó con Larreta, sugiriendo que su ambición personal la habría corrompido.
El último capítulo de esta pulseada interna estalló la semana pasada, tras la sesión en el Senado donde el oficialismo sufrió una nueva derrota. Milei no solo choca con gobernadores y legisladores opositores, sino también con la propia presidenta de la Cámara alta. Desde Balcarce 50 la acusaron de conducir una reunión que consideran inválida. La confrontación directa la inició la ministra Bullrich, quien, durante el debate, habló de un "golpe institucional" y exigió a Villarruel que abandonara el recinto. La vice respondió que su accionar era legal, lo que le valió más críticas, incluso del Presidente, quien horas después la tildó de "traidora" en un acto público.
El sábado, el intercambio escaló en las redes. Villarruel respondió con dureza a usuarios que la atacaban. "Un jubilado no puede esperar, y una persona con discapacidad menos", escribió, en alusión a los recortes. Cuando la llamaron "traidora", replicó: "No sé por qué no puso a la hermana o a 'la limones' que tanto les gusta". Además, calificó a Milei de "maleducado" por no saludarla y lo acusó, junto a su hermana, de usar aviones estatales. "¿No es más corrupto quien viaja por el mundo, mete familiares y vive en un palacio sin ver cómo la pasa la gente?", lanzó.
Mientras el Presidente suma adversarios en todos los frentes, su equipo trabaja contra reloj para asegurar los votos necesarios en el Congreso y sostener sus vetos. Milei ya advirtió que rechazará las leyes recientemente aprobadas, que —según él— ponen en riesgo el "déficit cero". Entre ellas, figuran las que mejoran jubilaciones, recomponen moratorias previsionales, declaran emergencia en discapacidad y asignan fondos a Bahía Blanca. También podría vetar, en caso de ser sancionadas, las iniciativas de los gobernadores para redistribuir impuestos a los combustibles y los Aportes del Tesoro.
El Ejecutivo aún no recibió las leyes promulgadas, pero una vez notificado, Milei tendrá diez días para vetarlas. Luego, volverán a Diputados, aunque el receso invernal podría retrasar su tratamiento hasta agosto. Hasta entonces, los operadores del Gobierno buscarán reunir los 87 votos que ya respaldaron los vetos anteriores. Mientras tanto, la oposición avanza con proyectos como la emergencia pediátrica y el financiamiento universitario, que ya tienen dictamen favorable.
El escenario político se tensa cada vez más, con un Presidente que no solo libra batallas contra la oposición, sino también contra su propia vicepresidenta, en una pulseada que parece no tener vuelta atrás.