
PARO GENERAL EN TIERRA DEL FUEGO: LA UOM RECLAMA POR LA AMENAZA A LA INDUSTRIA ELECTRÓNICA
El sindicato metalúrgico inició una huelga indefinida contra la eliminación de aranceles a las importaciones de celulares. El gobierno nacional justifica la medida como un beneficio para los consumido
El sindicato metalúrgico inició una huelga indefinida contra la eliminación de aranceles a las importaciones de celulares. El gobierno nacional justifica la medida como un beneficio para los consumidores, pero los trabajadores denuncian el riesgo de despidos masivos.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Tierra del Fuego decretó un paro total por tiempo indeterminado desde las 12 horas de este miércoles, en rechazo a la decisión del gobierno nacional de eliminar los impuestos a la importación de teléfonos móviles y otros productos electrónicos. La medida sindical, respaldada por el Congreso de Delegados, se mantendrá «hasta lograr una solución que garantice la preservación de los puestos laborales» en el sector.
El conflicto estalló tras los anuncios del vocero presidencial, Manuel Adorni, quien confirmó una reducción progresiva de los aranceles en dos etapas, argumentando que esto abaratará los precios para los consumidores. Sin embargo, la medida pone en jaque a la industria electrónica fueguina, que emplea a más de 6.000 trabajadores y representa el 35% del Producto Bruto provincial.
Las polémicas declaraciones de Sturzenegger
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, generó indignación al minimizar el impacto laboral de la medida y sugerir que Tierra del Fuego debería abandonar su perfil industrial para convertirse en «un parque de diversiones de nivel mundial». En declaraciones públicas, el funcionario afirmó:
«Aunque se pierdan algunos empleos, 47 millones de argentinos tendrán productos más baratos, lo que dinamizará la economía. El ensamblaje electrónico no genera mucho trabajo; en cambio, el turismo podría hacer de esta región una potencia como Nueva Zelanda.»
Sus palabras fueron calificadas de «ignorantes» por el gobernador Gustavo Melella, quien respondió: «Sturzenegger es un atorrante. ¿Acaso cree que solo debe haber una actividad económica? No conoce nuestra provincia.»
Movilización y reclamo en las calles
Además del cese de actividades, la UOM convocó a una masiva concentración en el centro de Río Grande, epicentro industrial de la provincia. Los manifestantes exigieron al gobierno nacional dar marcha atrás con una política que, según denuncian, responde a los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La senadora Cristina López (PJ) advirtió sobre el «efecto devastador» de la medida: «La motosierra de Milei pone en riesgo miles de empleos. Esto provocará desocupación, desinversión y un golpe social sin precedentes. No vamos a permitir que destruyan nuestra industria.»
Empresarios alertan sobre el cierre de fábricas
Luis Galli, CEO de Newsan –una de las principales empresas del rubro–, admitió que la apertura importadora obliga a replantear la continuidad de las plantas locales: «Los empresarios nos adaptamos: si conviene fabricar, fabricamos; si no, importamos. Pero el verdadero perjudicado es el trabajador y la economía fueguina.»
Mientras el conflicto se agrava, la UOM ratificó su postura: «Defendemos la industria nacional, el empleo y el derecho a vivir en esta tierra. No nos rendiremos.»
¿Qué sigue?
El gobierno nacional insiste en que su medida beneficiará a los consumidores, pero en Tierra del Fuego la tensión sigue en aumento. Con una huelga en marcha y el reclamo de legisladores y empresarios, la pulseada por el futuro industrial de la provincia recién comienza.