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Tribunal de Cuentas: “La situación de persecución y violencia no es nueva”

Elisa Dietrich, ex dirigente de APOC, dialogó con FM Del Pueblo acerca de la situación de persecución laboral, sindical y personal...

Elisa Dietrich, ex dirigente de APOC, dialogó con FM Del Pueblo acerca de la situación de persecución laboral, sindical y personal, hacia la actual secretaria del gremio, Valeria Regueiro, por parte de las autoridades del Tribunal de Cuentas.

La secretaria General de APOC seccional Tierra del Fuego, Valeria Reguerio, denunció en días recientes, ser víctima de persecución en la vía pública en la ciudad de Ushuaia, y haber observado personas merodeando el predio donde se encuentra su vivienda; además de la persecución política y gremial por parte del Tribunal de Cuentas de la provincia y de la Sindicatura General Municipal.    

Esta situación no es nueva por parte de dicho organismo y recientemente Mónica Arnold, extrabajadora, también denunció el clima de misoginia, violencia, acoso y abuso de poder que se vive en el Tribunal de Cuentas.

Desde FM Del Pueblo se dialogó con Elisa Dietrich, ex dirigente de APOC, quien comenzó diciendo que: “Los cargos vitalicios revisten de un poder muy importante a los funcionarios y en la actualidad los únicos que los poseen son los vocales del tribunal de cuenta y los jueces del STJ. Lamentablemente, el tema del poder se les otorga para que hagan una mejor tarea de control, pero no para que utilicen esos cargos para someter y maltratar a sus propios trabajadores o beneficiar políticamente a quienes ellos quieran”.

“Desde el primer minuto, – recordó-, cuando fui electa en el 1999, fue una lucha permanente para tratar de instalar el sindicato. Durante dos años, la única forma de mantener a los afiliados era porque nos pagaban la cuota el día que cobraban en efectivo y nosotros debíamos depositar, porque tardaron tres años los vocales del tribunal de cuenta para autorizarnos la apertura de una cuenta para el débito de la cuota sindical”.

“Lamentablemente, en el tribunal de cuentas, ellos elijen qué leyes cumplir y cuáles no. Las que no les conviene o simpatizan las pueden obviar todo el tiempo que les permite poder hacerlo, así que la situación de persecución y violencia no es nueva, pero no eran masivas”, añadió.

Respecto a la denuncia de Mónica Arnold contra el vocal Miguel Longhitano, Dietrich expresó: “Desde el ingreso del Sr. Longhitano hubo un antes y un después, porque como relató Mónica empezaron a cambiar todas las reglas, se cambió el sistema de ingreso, ya no era por concurso sino a dedo por lo que los vocales buscaban a simpatizantes; empezaron a ejercer nepotismo ya que ingresaron familiares, allegados, amigos. Comenzó todo un tráfico de influencias”.

“Porque la destitución de Claudio Ricciuti, que fue más política que técnica, hizo que entre la Legislatura y el Tribunal de Cuentas se generara un tráfico de influencias que creció con el tiempo. Los dos vocales que quedaron en ese momento, entre ellos Longhitano, quedaron con el favor de que mantuvieron sus cargos”, aseguró.

“A partir de ahí, la dependencia del poder político y los legisladores fue más que notoria”, apuntó.

“Como ex trabajadora del tribunal, conozco perfectamente las situaciones que están corriendo. Es más, la primera denuncia de abuso del poder que presenté en el ministerio de Trabajo, por el alto grado de discrecionalidad donde los vocales utilizaron siempre los derechos laborales como herramienta de adoctrinamiento, negando y otorgando licencias, permisos, vacaciones, aumentos, capacitaciones, según a quién querían beneficiar o perjudicar”, enumeró la ex dirigente de APOC.

“Puede ser que ahora que muchas cosas que quedaron escondidas bajo la alfombra, los legisladores vean la gravedad de lo que han venido protegiendo y amparando en el Tribunal de Cuentas. Esto ya es insostenible, la única manera para que se conozca la realidad que se vive es que los medios den la posibilidad de contarlo y los compañeros se animen a denunciar”, instó.

“Creo que la legislatura es complica y parte de toda la historia dramática que han tenido los trabajadores del Tribunal de Cuentas y ahora es insostenible”, denunció duramente.

“Esta situación exige que convoquen a un juicio político o que al menos los hagan comparecer. Tengo documentos escritos que pueden demostrar la arbitrariedad de los vocales del Tribunal y está a disposición de los legisladores si se atreven a iniciar un juicio político en contra de los individuos”, finalizó diciendo Elisa Dietrich.

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